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jueves, 2 de febrero de 2017

¿CUÁNTOS SON?




FELIZ CUMPLEAÑOS



DÍA DE LA VIRGEN DE LA CANDELARIA






La celebración del Día de la Candelaria es un acto tradicional de la devoción católica en la ciudad de Caracas y en toda Venezuela.

La veneración de la imagen de La Candelaria en Caracas es de vieja data, ya el año 1708 se erigió una iglesia dedicada a ella en la hoy Parroquia de La Candelaria. La Candelaria es patrona de muchas ciudades de Venezuela, tales como Turmero, Valle de La Pascua, Cantaura, Mérida ; además de muchos pueblos como Las Salinas en el Estado Vargas; parroquias y caseríos; incluso dentro de una misma parroquia donde hay más de una iglesia, a veces La candelaria es patrona de una de ellas.

Luego de la Independencia desde el primer gobierno de Páez, creador de la República de Venezuela, se incentivó la inmigración especialmente de canarios, la cual se prolongó hasta comienzo de la nefasta Guerra Federal, luego de esto durante el gobierno de Guzmán se reactivo la inmigración, llegando a superar a la inmigración de todos los demás países latinoamericanos y desplazando a Cuba que hasta inicio del siglo XIX era una de las que más canarios tenía. Por tal motivo a Venezuela se le llamó: la octava isla.

En cuanto a la oración original de La Candelaria, traída por los descendientes de los “guanches”, no se sabe con precisión la fecha; pero se difundió en Caracas y en toda Venezuela en el siglo XIX. Existen diferentes variantes de la misma oración, tanto en Las Islas Canarias como en Latinoamérica, pero la más aceptada y adecuada a la original se supone que es la siguiente:


¡Oh! Virgen de la Candelaria,
ya supimos que pariste
y a todos nos recogiste.
Recógeme a mí Señora
que soy alma pecadora.
Arca eres de los cielos,
puerta de la Trinidad,
donde se consagra el cáliz,
y la hostia en el altar.
Pregunta cómo se llama,
se llama el Niño Jesús,
que está clavado en la Cruz.
Quién la sabe y la reza,
quién la oye y la aprende,
el día del juicio final,
sabrá lo que esta oración contiene,
y quién esta oración rezare
todos los viernes del año,
sacará un ánima de pena
y la suya de pecados,
y por grandes
que sean sus pecados,
como arenas en el mar,
luego de su arrepentimiento,
todos serán perdonados,
delante de su Majestad,
Amén, Jesús.

Esta oración guanche originalmente se mantenía por tradición oral de familia en familia en las Islas Canarias, y preferentemente se debía aprender oyéndola y no escribirla; por lo menos, así era la costumbre en varios sectores del Archipiélago: ¡quién la oye y la prende¡… y de esta manera se trasmitió a Hispanoamérica. 

La devoción por la Candelaria en Hispanoamérica data prácticamente desde la llegada de los españoles. Esta oración se desconoce desde cuándo se reza en Las Canarias y en los diferentes países latinoamericanos; pero, luego de la emigración masiva de Isleños a América a mediados del siglo XIX, sobre todo a Venezuela, Cuba y Colombia la oración se difundió por toda Hispanoamérica. 

Religiosamente todos los devotos rezaban la oración todos los viernes del año, sin excepción, tal como lo hacían en Las Canarias, y así transmitieron la costumbre a sus descendientes. 

También es costumbre que ante un enfermo en agonía se le prenda la vela de la Candelaria, preferiblemente que haya sido bendita el dos de febrero; se dice que así el enfermo se mantiene iluminado espiritualmente y no le teme a la
“Obscuridad”…

Luego de esta oración se han editado varias oraciones en Roma, pero la autentica oración guanche es la que hemos expuesto. 

¿por qué la Virgen es negra? y ¿por qué se reza los viernes?

Por mandato de la religión judía, todo primogénito varón debe ser presentado al Templo a los cuarenta días de nacido, y la entrada se hacía caminando entre candelabros colocados a ambos lados, se supone que el resplandor de la “candela” dio esa tez morena a la Virgen, de allí la leyenda del por qué la Virgen de Candelaria es negra.

Recuerden que si el nacimiento de Jesús Nuestro Señor fue un día 24 de diciembre; cuarenta días después, el dos de febrero del siguiente año en esa época fue viernes, de ahí el porqué es el día viernes preferentemente es que se reza esta oración.




2 DE FEBRERO DÍA DE LA LUZ





EL 2 de febrero es una fecha enigmática, con un importante significado simbólico y espiritual. Este día marca el punto central entre el periodo de oscuridad y el comienzo de días más luminosos del año, es decir, el punto medio astrológico entre el solsticio de invierno y el equinoccio de primavera cuando el sol alcanza los 15 grados de Acuario en el hemisferio norte y los 15 grados de Leo en el hemisferio sur.

Diversos pueblos alrededor del mundo festejan este día desde tiempos ancestrales, los primeros vestigios datan de arcaicas culturas paganas quienes celebraban el poder creciente del sol o los egipcios que lo asociaban a la celebración del nacimiento de Nut la diosa creadora de los cielos y el universo. También existen indicios en la vieja Constantinopla (hoy Estambul) y algunos escritos de Egeria (escritora hispano-romana del siglo IV) que dan prueba de su relevancia festiva. Para los griegos representaba la fiesta de "Hypapante" (que significa encuentro), un antiguo rito bizantino que conmemora la primera reunión de Cristo y su madre con los profetas del templo del Señor (San Simeón y Santa Ana).


En la Roma antigua se le relaciona con la fiesta de las "Lupercales" que originalmente se celebraban el 14 de febrero y consistía en una procesión de sacerdotes llamados "Lupercos" o "Luperci" (amigos del lobo) que se reunían en la Gruta de Lupercal dónde efectuaban un sanguinario ritual de purificación para honrar la fertilidad de la loba ya que según la tradición, en este lugar fue dónde Fauno Luperco (dios de los campos y los pastores / divinidad oracular y profética) se convirtió en loba para amamantar a los gemelos Rómulo y Remo fundadores de Roma.


Más tarde el Papá Gelasió I prohibió estas festividades, las cristianizó y las trasladó al 2 de febrero por la referencia que hace en sus cantos San Simeón sobre Cristo llamándolo "luz de las naciones". Se fusionó entonces con las "Lupercales", procesiones de fieles que encendían velas, cirios o antorchas para honrar a la fertilidad de la virgen María a los 40 días que dio a luz, ya que en los tiempos de San Ambrosio el 25 de diciembre fue asignado como supuesta fecha del nacimiento de Jesús con el propósito de desterrar el ancestral festejo pagano del culto al sol.




Para el cristianismo la ley de Moisés mandaba que Jesús debía ser presentado a Dios a los 40 días de nacido después de la solemnidad de la natividad, es ésta la conmemoración del primer encuentro entre Cristo y su Creador, se celebra a la propia luz humana y a la del mundo con la bendición de velas y la procesión con ellas representando la unida del espíritu.

La celebración de la Virgen de la Candelaria celebrada por algunos países de América Latina es originaria de Tenerife, España y rinde tributo a la supuesta aparición mariana de finales del siglo XIV en la desembocadura del barranco de Chimisay, en este día se acostumbra bajar a la virgen del camarín y se coloca su imagen debajo de un dosel delante del altar en un trono de plata para ser venerada por sus fieles. Perú tiene en esta fecha una de sus más grandes festividades y es en Sudamérica la mayor celebración después del carnaval de Río de Janeiro. También se conmemora a la Candelaria en Chile, Venezuela, Cuba y El Salvador. En la religión afro-brasileña Candomblé en este día se le rinde tributo a Yemayá diosa del mar llevándole ofrendas.


En México desde tiempos prehispánicos los Aztecas acostumbraban llevar tamales y atole (bebida prehispánica) a los templos dedicados a Tláloc dios de la lluvia y la fertilidad para pedirle por las nuevas cosechas, más tarde la tradición se sincretizó con la celebración de la "Fiesta de la Candelaria" o "La fiesta de la Virgen de la Candelaria" de origen canario. En este día además de la comilona precolombina se viste a la figura del niño Jesús que forma parte del típico nacimiento y se le lleva a bendecir a la iglesia por quien haya encontrado al niño oculto dentro de la rosca de reyes el 6 de enero.



Para las antiguas culturas británicas e irlandesas es el primero de los llamados quarter days, días que marcaban los puntos medios entre las estaciones del año. Los celtas lo llamaban "Imbolc" que significa "en el ombligo", en referencia al comienzo del periodo de lactancia de las ovejas, era un festejo de gran trascendencia para su cultura, su acto más simbólico era encender velas e inciensos en altares con flores blancas para rendir tributo a los 4 elementos y pedirles por la renovación de la tierra para que ésta proveyera suficiente comida hasta el verano, era una fiesta de luz y representaba un acercamiento entre los humanos y los seres elementales de la naturaleza.




Durante este día los celtas también condecoraban a Brigid, triple diosa de fuego: de la inspiración, la sanación y la adivinación. Los ingleses lo conocen como "Candlemas" en honor a las velas que llevaba la procesión que condujo por primera vez a Jesús al templo y lo toman de las celebraciones cristianas-irlandesas de Santa Brígida, derivación sincrética de Brigid.

Estados Unidos y Canadá lo festejan como el "Día de la Marmota" con un tradicional método usado inicialmente por los granjeros germanos que emigraron a Pensilvania (en Alemania se le asociaba al tejón) y consiste predecir el fin del invierno cuando este roedor sale de su madriguera. Se tiene creencia que si al salir la marmota no ve su sombra proyectada sobre el suelo por ser un día nublado entonces lo toma como un presagio de que falta poco para que llegue la primavera y sale de su madriguera, pero si ve su sombra quiere decir que continúa el invierno y entonces vuelve a ella por 6 semanas más.


El tiempo indica que el 2 de febrero es una buena jornada para celebrar con fuego en honor al sol y reflexionar sobre nuestra propia llama interna, una fecha que nos invita a encender velas y concentrarnos en su luz, es ciertamente un día de rituales de fe, de esperanza y purificación, es un día para encontrarse con la inherente divinidad, así como la marmota se encuentra con el cielo, los celtas con la naturaleza o Cristo con su Creador. Un día de para despedirse de la oscuridad, para cambiar, para regenerarse, un buen día para empezar algo nuevo, para encontrarse con la propia llama que genera nuestro corazón y reconocer que todos somos seres de luz, bellos reflejos del sol.


 


lunes, 2 de febrero de 2015

EL DÍA DE LA LUZ



EL 2 de febrero es una fecha enigmática, con un importante significado simbólico y espiritual. Este día marca el punto central entre el periodo de oscuridad y el comienzo de días más luminosos del año, es decir, el punto medio astrológico entre el solsticio de invierno y el equinoccio de primavera cuando el sol alcanza los 15 grados de Acuario en el hemisferio norte y los 15 grados de Leo en el hemisferio sur.

Diversos pueblos alrededor del mundo festejan este día desde tiempos ancestrales, los primeros vestigios datan de arcaicas culturas paganas quienes celebraban el poder creciente del sol o los egipcios que lo asociaban a la celebración del nacimiento de Nut la diosa creadora de los cielos y el universo. También existen indicios en la vieja Constantinopla (hoy Estambul) y algunos escritos de Egeria (escritora hispano-romana del siglo IV) que dan prueba de su relevancia festiva. Para los griegos representaba la fiesta de "Hypapante" (que significa encuentro), un antiguo rito bizantino que conmemora la primera reunión de Cristo y su madre con los profetas del templo del Señor (San Simeón y Santa Ana).


En la Roma antigua se le relaciona con la fiesta de las "Lupercales" que originalmente se celebraban el 14 de febrero y consistía en una procesión de sacerdotes llamados "Lupercos" o "Luperci" (amigos del lobo) que se reunían en la Gruta de Lupercal dónde efectuaban un sanguinario ritual de purificación para honrar la fertilidad de la loba ya que según la tradición, en este lugar fue dónde Fauno Luperco (dios de los campos y los pastores / divinidad oracular y profética) se convirtió en loba para amamantar a los gemelos Rómulo y Remo fundadores de Roma.


Más tarde el Papá Gelasió I prohibió estas festividades, las cristianizó y las trasladó al 2 de febrero por la referencia que hace en sus cantos San Simeón sobre Cristo llamándolo "luz de las naciones". Se fusionó entonces con las "Lupercales", procesiones de fieles que encendían velas, cirios o antorchas para honrar a la fertilidad de la virgen María a los 40 días que dio a luz, ya que en los tiempos de San Ambrosio el 25 de diciembre fue asignado como supuesta fecha del nacimiento de Jesús con el propósito de desterrar el ancestral festejo pagano del culto al sol.



Para el cristianismo la ley de Moisés mandaba que Jesús debía ser presentado a Dios a los 40 días de nacido después de la solemnidad de la natividad, es ésta la conmemoración del primer encuentro entre Cristo y su Creador, se celebra a la propia luz humana y a la del mundo con la bendición de velas y la procesión con ellas representando la unida del espíritu.

La celebración de la Virgen de la Candelaria celebrada por algunos países de América Latina es originaria de Tenerife, España y rinde tributo a la supuesta aparición mariana de finales del siglo XIV en la desembocadura del barranco de Chimisay, en este día se acostumbra bajar a la virgen del camarín y se coloca su imagen debajo de un dosel delante del altar en un trono de plata para ser venerada por sus fieles. Perú tiene en esta fecha una de sus más grandes festividades y es en Sudamérica la mayor celebración después del carnaval de Río de Janeiro. También se conmemora a la Candelaria en Chile, Venezuela, Cuba y El Salvador. En la religión afro-brasileña Candomblé en este día se le rinde tributo a Yemayá diosa del mar llevándole ofrendas.


En México desde tiempos prehispánicos los Aztecas acostumbraban llevar tamales y atole (bebida prehispánica) a los templos dedicados a Tláloc dios de la lluvia y la fertilidad para pedirle por las nuevas cosechas, más tarde la tradición se sincretizó con la celebración de la "Fiesta de la Candelaria" o "La fiesta de la Virgen de la Candelaria" de origen canario. En este día además de la comilona precolombina se viste a la figura del niño Jesús que forma parte del típico nacimiento y se le lleva a bendecir a la iglesia por quien haya encontrado al niño oculto dentro de la rosca de reyes el 6 de enero.



Para las antiguas culturas británicas e irlandesas es el primero de los llamados quarter days, días que marcaban los puntos medios entre las estaciones del año. Los celtas lo llamaban "Imbolc" que significa "en el ombligo", en referencia al comienzo del periodo de lactancia de las ovejas, era un festejo de gran trascendencia para su cultura, su acto más simbólico era encender velas e inciensos en altares con flores blancas para rendir tributo a los 4 elementos y pedirles por la renovación de la tierra para que ésta proveyera suficiente comida hasta el verano, era una fiesta de luz y representaba un acercamiento entre los humanos y los seres elementales de la naturaleza.


Durante este día los celtas también condecoraban a Brigid, triple diosa de fuego: de la inspiración, la sanación y la adivinación. Los ingleses lo conocen como "Candlemas" en honor a las velas que llevaba la procesión que condujo por primera vez a Jesús al templo y lo toman de las celebraciones cristianas-irlandesas de Santa Brígida, derivación sincrética de Brigid.

Estados Unidos y Canadá lo festejan como el "Día de la Marmota" con un tradicional método usado inicialmente por los granjeros germanos que emigraron a Pensilvania (en Alemania se le asociaba al tejón) y consiste predecir el fin del invierno cuando este roedor sale de su madriguera. Se tiene creencia que si al salir la marmota no ve su sombra proyectada sobre el suelo por ser un día nublado entonces lo toma como un presagio de que falta poco para que llegue la primavera y sale de su madriguera, pero si ve su sombra quiere decir que continúa el invierno y entonces vuelve a ella por 6 semanas más.


El tiempo indica que el 2 de febrero es una buena jornada para celebrar con fuego en honor al sol y reflexionar sobre nuestra propia llama interna, una fecha que nos invita a encender velas y concentrarnos en su luz, es ciertamente un día de rituales de fe, de esperanza y purificación, es un día para encontrarse con la inherente divinidad, así como la marmota se encuentra con el cielo, los celtas con la naturaleza o Cristo con su Creador. Un día de para despedirse de la oscuridad, para cambiar, para regenerarse, un buen día para empezar algo nuevo, para encontrarse con la propia llama que genera nuestro corazón y reconocer que todos somos seres de luz, bellos reflejos del sol.


 



2 DE FEBRERO DÍA DE LA CANDELARIA






La celebración del Día de la Candelaria es un acto tradicional de la devoción católica en la ciudad de Caracas y en toda Venezuela.

La veneración de la imagen de La Candelaria en Caracas es de vieja data, ya el año 1708 se erigió una iglesia dedicada a ella en la hoy Parroquia de La Candelaria. La Candelaria es patrona de muchas ciudades de Venezuela, tales como Turmero, Valle de La Pascua, Cantaura, Mérida ; además de muchos pueblos como Las Salinas en el Estado Vargas; parroquias y caseríos; incluso dentro de una misma parroquia donde hay más de una iglesia, a veces La candelaria es patrona de una de ellas.

Luego de la Independencia desde el primer gobierno de Páez, creador de la República de Venezuela, se incentivó la inmigración especialmente de canarios, la cual se prolongó hasta comienzo de la nefasta Guerra Federal, luego de esto durante el gobierno de Guzmán se reactivo la inmigración, llegando a superar a la inmigración de todos los demás países latinoamericanos y desplazando a Cuba que hasta inicio del siglo XIX era una de las que más canarios tenía. Por tal motivo a Venezuela se le llamó: la octava isla.

En cuanto a la oración original de La Candelaria, traída por los descendientes de los “guanches”, no se sabe con precisión la fecha; pero se difundió en Caracas y en toda Venezuela en el siglo XIX. Existen diferentes variantes de la misma oración, tanto en Las Islas Canarias como en Latinoamérica, pero la más aceptada y adecuada a la original se supone que es la siguiente:


¡Oh! Virgen de la Candelaria,
ya supimos que pariste
y a todos nos recogiste.
Recógeme a mí Señora
que soy alma pecadora.
Arca eres de los cielos,
puerta de la Trinidad,
donde se consagra el cáliz,
y la hostia en el altar.
Pregunta cómo se llama,
se llama el Niño Jesús,
que está clavado en la Cruz.
Quién la sabe y la reza,
quién la oye y la aprende,
el día del juicio final,
sabrá lo que esta oración contiene,
y quién esta oración rezare
todos los viernes del año,
sacará un ánima de pena
y la suya de pecados,
y por grandes
que sean sus pecados,
como arenas en el mar,
luego de su arrepentimiento,
todos serán perdonados,
delante de su Majestad,
Amén, Jesús.

Esta oración guanche originalmente se mantenía por tradición oral de familia en familia en las Islas Canarias, y preferentemente se debía aprender oyéndola y no escribirla; por lo menos, así era la costumbre en varios sectores del Archipiélago: ¡quién la oye y la prende¡… y de esta manera se trasmitió a Hispanoamérica. 

La devoción por la Candelaria en Hispanoamérica data prácticamente desde la llegada de los españoles. Esta oración se desconoce desde cuándo se reza en Las Canarias y en los diferentes países latinoamericanos; pero, luego de la emigración masiva de Isleños a América a mediados del siglo XIX, sobre todo a Venezuela, Cuba y Colombia la oración se difundió por toda Hispanoamérica. 

Religiosamente todos los devotos rezaban la oración todos los viernes del año, sin excepción, tal como lo hacían en Las Canarias, y así transmitieron la costumbre a sus descendientes. 

También es costumbre que ante un enfermo en agonía se le prenda la vela de la Candelaria, preferiblemente que haya sido bendita el dos de febrero; se dice que así el enfermo se mantiene iluminado espiritualmente y no le teme a la
“Obscuridad”…

Luego de esta oración se han editado varias oraciones en Roma, pero la autentica oración guanche es la que hemos expuesto. 

¿por qué la Virgen es negra? y ¿por qué se reza los viernes?

Por mandato de la religión judía, todo primogénito varón debe ser presentado al Templo a los cuarenta días de nacido, y la entrada se hacía caminando entre candelabros colocados a ambos lados, se supone que el resplandor de la “candela” dio esa tez morena a la Virgen, de allí la leyenda del por qué la Virgen de Candelaria es negra.

Recuerden que si el nacimiento de Jesús Nuestro Señor fue un día 24 de diciembre; cuarenta días después, el dos de febrero del siguiente año en esa época fue viernes, de ahí el porqué es el día viernes preferentemente es que se reza esta oración.