martes, 11 de agosto de 2026

LA ÉTICA Y EL PENSAMIENTO COMPLEJO




No es posible asumir posiciones éticas en nuestra vida cotidiana si no consideramos todas las posibles consecuencias de nuestras acciones en el entorno. Y esto en pensamiento complejo equivale a pensar con la ecología de la acción. La ecología de la acción consiste en que cuando comienza una acción determinada, ésta entra en diversas interacciones en uno mismo, en el medio ambiente, en los otros y en la sociedad en general, que pueden llevar a que se produzcan resultados contrarios o muy diferentes a la intención o intenciones iniciales con las cuales se puso en juego la acción inicial.

Entonces, pensar complejamente es pensar en todas las posibles consecuencias de nuestras acciones en los diversos entornos, teniendo en cuenta los dos polos: el de la intención y el de los resultados.

Para actuar de forma ética es esencial prevenir las consecuencias negativas de nuestras acciones. Cuando pensamos complejamente, tenemos un pensamiento multidimensional, global y sistémico, y de esta manera entendemos que todo está interrelacionado, donde el bienestar nuestro es el bienestar de los demás, de la especie y del ambiente, y que a la vez, el bienestar de los demás es el bienestar del ambiente, de la especie y de nosotros mismos, ya que hay un bucle individuo-sociedad-especie-ambiente.

Actuamos éticamente cuando reconocemos con prontitud y en toda su significación los errores que como seres humanos cometemos cada día. Pensar complejamente es trascender nuestros esquemas mentales con flexibilidad y reflexión sobre nuestros actos, dialogando de forma continúa con nuestras ideas y percepciones, para tener en cuenta los contextos y a los demás, y así podernos percatar de errores en nuestra forma de vivir.
Cuando se tiene un pensamiento simple, se tiende a pensar que somos perfectos y que no nos equivocamos, o se nos dificulta dialogar con nosotros mismos y reflexionar sobre nuestras acciones teniendo en cuenta el ambiente y a los demás.

En la ética, en caso de cometer algún error, es preciso repararlo en el menor tiempo posible y de la manera más integra, evitando otros efectos negativos en el entorno. Tener compromiso ético es reparar nuestros errores y sus consecuencias negativas hasta donde sea posible, de lo contrario no se puede hablar de acción ética. Y aquí de nuevo entra el pensamiento complejo.

Pensar complejamente es reparar los errores de nuestras acciones en un plano ecológico, que significa tener en cuenta que si no las reparamos, o si nos demoramos en repararlas, o si la reparación no es integral, se tendrán efectos negativos, y, en algunos casos catastróficos, que afectan el bienestar personal, social, ambiental y de la especie, por el bucle existente entre todas estas dimensiones que conforman una sola totalidad. Esto trasciende el planteamiento tradicional de la responsabilidad por los actos como esencia de la ética. Se puede ser responsable de los actos y, sin embargo, no ser éticos en la forma de vivir, por repetir los mismos errores o por no repararlos, o por repararlos de forma no integral.

En la gestión del conocimiento, en cualquier campo y quehacer laboral - profesional, se nos plantea entonces el compromiso de actuar con ética, pero con un ética integral, multidimensional, al servicio del bienestar personal, pero también al servicio del bienestar colectivo y del medio ambiente, con proyección futura. Y esa es la ética que se tiene cuando se piensa y actúa de forma compleja. El  mundo se moverá en una dirección ética, sólo si queremos ir en esa dirección, y si queremos hacerlo necesitamos desarrollar el pensamiento complejo, para tener conciencia ecológica de nuestro ser en la sociedad, en el mundo y en el cosmos. De lo contrario, seguiremos en el error de gestionar el conocimiento al servicio de intereses egoístas que son los que nos tienen en una altísima contaminación, pérdida del sentido humano de realización, crisis del tejido social y familiar con los consecuentes actos de violencia, y el imperio de la política en general sin regulación ética y sin la visión del hombre íntegro e integral.

@gantillano





INTELIGENCIA ESPIRITUAL EN TIEMPOS DE CAMBIO




El término inteligencia proviene del latín “intelligentia”, que a su vez deriva de “inteligere”, palabra compuesta por otros dos términos: intus (“entre”) y legere (“escoger”). Por lo tanto, el origen etimológico del concepto de inteligencia hace referencia a quien sabe escoger: la inteligencia permite seleccionar las mejores opciones para solucionar un problema.

Existen tres niveles de inteligencia que un ser humano debería desarrollar para realizarse y vivir la vida con plenitud, en especial en estos tiempos de cambios profundos en nuestra sociedad.


La inteligencia racional u operativa. Es la que se nos enseña en las escuelas: la habilidad de razonar paso a paso e ir tomando decisiones en base a la información que vamos recibiendo. Esta inteligencia nos permite retener datos, procesar la información, relacionarla, e ir resolviendo situaciones prácticas. Sin embargo, aunque una persona tenga un alto cociente de esta inteligencia operativa, eso no significa que vaya a ser capaz de crear unas buenas relaciones afectivas, encontrarle un sentido a la vida o ser más feliz.


La inteligencia emocional es la capacidad para reconocer los sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos. El término fue popularizado por Daniel Goleman, con su célebre libro: Inteligencia emocional. Goleman estima que la inteligencia emocional se puede organizar en cinco capacidades: conocer las emociones y sentimientos propios, manejarlos, reconocerlos, crear la propia motivación, y gestionar las relaciones. Con esta inteligencia desarrollamos ciertas capacidades personales para resolver problemas que afectan a nuestras relaciones o la buena convivencia social.


La inteligencia espiritual: Danah Zoar (estudió física y filosofía y luego psicología y teología en Harvard) y su esposo Ian Marshall (psiquiatra), vinculan el concepto “espiritualidad” con el de “inteligencia”.

Dicen que Inteligencia Espiritual es la “…inteligencia con la que afrontamos y resolvemos problemas de significados y valores; la inteligencia con que podemos poner nuestros actos y nuestras vidas en un contexto más amplio, más rico y significativo; la inteligencia con que podemos determinar que un curso de acción o un camino vital es más valioso que otro. La Inteligencia Espiritual es la base necesaria para el eficaz funcionamiento tanto del Cociente Intelectual como de la Inteligencia Emocional. Es nuestra inteligencia primordial”.

También sería la capacidad de dar una respuesta a la pregunta: ¿Quién soy?, de encontrar un sentido profundo a la vida y permanecer alineado con los principios espirituales.

Las características que definen una alta Inteligencia Espiritual incluyen (entre otras):
Capacidad de ser flexible (activo y espontáneamente adaptable).

Permanecer pacifico y estable con independencia de cuáles sean las circunstancias.

Poseer un alto nivel de conciencia de sí mismo. Capacidad de afrontar y usar el sufrimiento para aprender y crecer.

Capacidad de afrontar y trascender el dolor.

La cualidad de ser inspirado por visiones y valores.

Concentrar la mente en pensamientos elevados.

Tener sentimientos nobles y compasivos hacia todos los seres humanos.

Marcada tendencia a preguntar “¿Por qué?” o “¿Y si?” y a pretender respuestas fundamentales.

Comprender el sentido de la obra de la vida.

Visión holística del mundo.

En la dimensión espiritual, hay cuatro niveles de conocimiento que se necesitan desarrollar para progresar:

Información: Requiere de las capacidad de escuchar, tener curiosidad e interés en aprender. Es necesario tener una mente abierta. Estar atentos. Necesitamos escuchar nuevas ideas porque de esta forma podemos desarrollar nuevas perspectivas.

Conocimiento: adquirir conocimiento espiritual significa reflexionar. Selecciono algunas de estas ideas y profundizo en su significado, ya que necesito entender. Sin entendimiento no habrá motivación para ponerlo en la práctica.

Sabiduría: Aplico las enseñanzas espirituales en mi vida. Adopto un compromiso: utilizar ese entendimiento en la acción. Aprendo a utilizarlo cuando surgen dificultades y problemas. La persona sabia sabe transformar el conocimiento en acción.  Sabe utilizar las virtudes y los valores para resolver cualquier conflicto.

Verdad: ¿qué es la verdad? La verdad es Ser. Yo soy eso. La verdad por ejemplo es vivir plenamente consciente de que soy paz, soy paciente, soy tolerante, soy compasivo. Hay algo estable que he sabido crear en mi interior, más allá de los cambios y las influencias de las situaciones externas.
Cuando pensamos en una nueva conciencia en nuestra sociedad, o de retornar a algo original, eso también significa desarrollar unos nuevos valores. Tal y como dijo el autor francés André Malraux,“El Siglo XXI será espiritual, o no será”. Uno de los problemas en el mundo actual es que los valores son excesivamente materialistas o superficiales y esto no permite que el ser humano sea feliz, pacifico y tenga un propósito en su vida.

¿Qué son los valores?

Los valores son un nivel o una ética de cómo vivir. Los valores dan una dirección a la persona o a una sociedad, y también dan un sentimiento de identidad. Los valores son muy importantes, tanto para el individuo como para los países. Hay diferentes tipos de valores: personales, sociales y espirituales. Algunas veces van los tres de la mano, pero no siempre. Los valores políticos o religiosos están englobados en la categoría de valores sociales. Lo espiritual puede estar en lo religioso  y en lo social, pero no necesariamente. Lo que sucede con los valores espirituales es que con el transcurrir del tiempo se convierten en algo rutinario, no se practican, y pasan a convertirse en una tradición, es decir, se vuelven superficiales.

¿Qué queremos decir cuando hablamos de valores espirituales? Son cualidades como la tolerancia, la compasión, el respeto, el perdón o la humildad. Conocemos muchas de estas virtudes pero no las practicamos. Se convierten tan solo en un valor social o religioso, pero no son realmente un valor espiritual en la gran mayoría de nuestra sociedad. Para que un valor sea espiritual ha de ser práctico y practicado. Lo sabemos pero no lo hacemos, lo oímos pero no lo escuchamos correctamente. Así que una nueva conciencia significa retornar al entendimiento personal y la práctica de estos valores espirituales.

La persona que ha desarrollado su inteligencia espiritual ha descubierto un nuevo lenguaje, el silencio, y se da cuenta que la vida tiene un sentido más profundo y trascendente. Experimenta su dimensión espiritual, se conecta con sus valores más auténticos, sabe reconocer la importancia de sus pensamientos y del impacto que éstos crean en su entorno. La inteligencia espiritual es aprender a mirar en nuestro interior y crear paz y silencio en la mente. A través del silencio podemos conocernos en profundidad, y conocer mejor a los demás. También me permite saber quién soy, clarificar mi identidad espiritual y el propósito de mi existencia.

@gantillano 









lunes, 10 de agosto de 2026

LAS CUATRO LEYES DE LA ESPIRITUALIDAD





1
"La persona que llega es la persona correcta"



Nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.









2
“Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”



Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: "si hubiera hecho tal cosa hubiera sucedido tal otra...". No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.






3

“En cualquier momento que comience es el momento correcto” 


Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.






4
“Cuando algo termina, termina”



Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.








Creo que no es casual que estén leyendo esto, si este texto llegó a nuestras vidas hoy; es porque estamos preparados para entender que “..ninguna gota de lluvia cae alguna vez en el lugar equivocado".

"Llega un momento en tu vida, cuando te alejas de todo el drama y de las personas que lo crean.Te rodeas de gente que te hace reír.

Olvidas lo malo y te centras en lo bueno. Amas a gente que te trata bien y oras por los que no lo hacen.

La vida es demasiado corta para ser otra cosa que feliz.

Caer es parte de la vida, ponerse de pie nuevamente es vivir."






domingo, 19 de julio de 2026

MENSAJE PARA TU NIÑO INTERIOR




MENSAJE PARA TU NIÑO INTERIOR

A veces nos invade una sensación de tristeza que no logramos controlar.

Percibimos que el instante mágico de aquel día pasó y que nada hicimos. Entonces la vida esconde su magia y su arte.

Tenemos que escuchar al niño que fuimos un día y que todavía existe dentro de nosotros. Ese niño entiende de momentos mágicos.

 Podemos reprimir su llanto, pero no podemos acallar su voz. Ese niño que fuimos un día continúa presente.

Bienaventurados los pequeños, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

Si no nacemos de nuevo, si no volvemos a mirar la vida con la inocencia y el entusiasmo de la infancia, no tiene sentido seguir viviendo.

Existen muchas maneras de suicidarse. Los que tratan de matar el cuerpo ofenden la ley de Dios. Los que tratan de matar el alma también ofenden la ley de Dios, aunque su crimen sea menos visible a los ojos del hombre.

Prestemos atención a lo que nos dice el niño que tenemos guardado en el pecho. No nos avergoncemos por causa de él. No dejemos que sufra miedo, porque está solo y casi nunca se le escucha.

Permitamos que tome un poco las riendas de nuestra existencia. Ese niño sabe que un día es diferente a otro.

Hagamos que se vuelva a sentir amado. Hagamos que se sienta bien, aunque eso signifique obrar de una manera a la que no estamos acostumbrados, aunque parezca estupidez a los ojos de los demás.

Recuerden que la sabiduría de los hombres es locura ante Dios. Si escuchamos al niño que tenemos en el alma, nuestros ojos volverán a brillar.

Si no perdemos el contacto con ese niño, no perderemos el contacto con la vida... 


PAULO COELHO



lunes, 6 de julio de 2026

HE ANDADO MUCHOS CAMINOS





HE ANDADO MUCHOS CAMINOS

He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas,
he navegado en cien mares
y atracado en cien riberas.

En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancòlicos
borrachos de sombra negra,

y pedantones al paño
que miran, callan y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.

Mala gente que camina
y va apestando la tierra...

Y en todas partes he visto
gentes que danzan o juegan
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.

Nunca, si llegan a un sitio,
preguntan adònde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja,

y no conocen la prisa
ni aun en los días de fiesta.
Donde hay vino, beben vino;
donde no hay vino, agua fresca

Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y en un día como tantos
descansan bajo la tierra.


ANTONIO MACHADO




miércoles, 17 de junio de 2026

CUANDO ME AMÉ DE VERDAD




"Cuando Me Amé de Verdad"


Cuando me amé de verdad
comprendí que en cualquier circunstancia,
yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta,
y en el momento exacto, y entonces, pude relajarme.
Hoy sé que eso tiene un nombre… Autoestima

Cuando me amé de verdad,
pude percibir que mi angustia,
y mi sufrimiento emocional,
no es sino una señal de que voy 
contra mis propias verdades.
Hoy sé que eso es… Autenticidad

Cuando me amé de verdad,
dejé de desear que mi vida fuera diferente,
y comencé a aceptar todo lo que acontece,
y que contribuye a mi crecimiento.
Hoy sé que eso se llama… Madurez

Cuando me amé de verdad,
comencé a percibir que es ofensivo
tratar de forzar alguna situación, o persona,
sólo para realizar aquello que deseo,
aun sabiendo que no es el momento,
o la persona no está preparada, 
inclusive yo mismo.
Hoy sé que el nombre de eso es… Respeto

Cuando me amé de verdad,
comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable:
personas, situaciones y cualquier cosa
que me empujara hacia abajo.
De inicio mi razón llamó a esa actitud egoísmo.
Hoy sé que se llama… Amor Propio

Cuando me amé de verdad,
dejé de temer al tiempo libre
y desistí de hacer grandes planes,
abandoné los mega-proyectos de futuro.
Hoy hago lo que encuentro correcto, 
lo que me gusta, cuando quiero,
y a mi propio ritmo.
Hoy sé que eso es… Simplicidad y Sencillez.

Cuando me amé de verdad,
desistí de querer tener siempre la razón,
y así erré menos veces.
Hoy descubrí que eso es… Humildad

Cuando me amé de verdad,
desistí de quedarme reviviendo el pasado,
y preocupándome por el futuro. Ahora,
me mantengo en el presente,
que es donde la vida acontece. Hoy
vivo un día a la vez.
Y eso se llama… Plenitud

Cuando me amé de verdad,
percibí que mi mente puede
atormentarme y decepcionarme.
Pero cuando la coloco al servicio de mi corazón,
ella tiene una gran y valioso aliado.
Todo eso es… Saber Vivir

No debemos tener miedo de cuestionarnos,
de hecho hasta los planetas chocan,
y del caos suelen nacer la mayoría de las estrellas.

Charles Chaplin
"As I began to love myself"



DE LA ADVERSIDAD A LA ESPERANZA



La inmediatez de las dificultades que nos suceden y que pueden ocupar un amplio espectro de conflictos y sufrimientos exigen nuestro esfuerzo cotidiano, y a menudo, ocupan la mayor parte de nuestras energías y nuestro tiempo quitándonos la posibilidad de vislumbrar nuestra perspectiva de vida.


"El hombre tiene la peculiaridad de que no puede vivir si no mira al futuro" y esto reviste toda una filosofía que requiere de nosotros la mayor predisposición para afrontar el presente sin perder de vista nuestros grandes objetivos y anhelos. Que el árbol no nos impida la visión del bosque
 implica mantener la perspectiva que facilita el rumbo.

Decía Nietzche: "Quien tiene algo por qué vivir, es capaz de soportar cualquier cómo".


Mirar el futuro a partir de nuestros proyectos, aspiraciones, anhelos o simplemente a partir de quienes nos necesitan a su lado implica infundirnos de la energía que revitaliza nuestro físico y reconforta nuestro espíritu.


El pesimismo, la falta de esperanza y la sensación que nos invade cuando no hallamos las salidas a nuestras dificultades tienen su punto de partida en
 la actitud que cada uno asuma frente a la adversidad, actitud que puede darnos la oportunidad de tomar el control de la situación y no a la inversa, asumiendo con dignidad y responsabilidad el desafío que la vida nos impone, aun cuando no haya alternativas.

"La emoción, que constituye sufrimiento, deja de serlo tan pronto como nos formamos una idea clara y precisa del mismo", decía Spinoza en su "Ética".


La vida constituye una verdadera escuela para el espíritu y cada una de sus existencias tiene por lo tanto un significado trascendente, no sólo a partir
 de nuestras realizaciones sino también de nuestras privaciones, luchas y sufrimientos.

Todo ellos nos ejercitan  en el desarrollo de aptitudes y capacidades para nuestro desenvolvimiento, compensando nuestras carencias materiales y espirituales.


No existen dos vidas iguales. Cada vida es distinta porque cada espíritu la ha forjado a partir de una historia diferente. La unicidad es lo que diferencia cada situación y cada desafío. Nadie puede ocupar nuestro lugar y somos nosotros quienes debemos encontrar el sentido a nuestro esfuerzo y a nuestra
 lucha. La llave está en nuestra actitud frente a la adversidad siendo los únicos responsables de nuestros actos, de nuestras obras, de lo que decimos y hacemos y también de lo que dejamos de hacer.

La humildad de nuestro proceder, la confianza en nuestros valores para concretar nuestros anhelos y el amor de los seres queridos son algunas de las herramientas con las que podemos contar para capitalizar nuestra experiencia de vida.



@gantillano