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viernes, 1 de mayo de 2020

LA NUEVA ESCLAVITUD





"Sutil es la esclavitud, ya no sentimos el látigo que nos resuene en la espalda, es la nueva esclavitud"
Ali Primera (Esclavos de Esclavos)

En reiteradas oportunidades la Organización de Naciones Unidas ha hecho advertencias sobre  nuevas formas de esclavitud. Se mencionan los casos del endeudamiento, la venta de niños y el tráfico de mujeres e infantes con fines sexuales.
En los últimos años  ha proliferado una nueva forma de esclavitud que no se menciona pero que tristemente es una práctica cotidiana en Venezuela. Hablamos de la esclavitud de miles de servidores públicos que son sometidos a presiones y vejaciones por abusivos  jefes. Estos, amenazan constante a los trabajadores  con la pérdida de los  beneficios laborales adquiridos si no demuestran una obediencia servil y esclavizaste a sus caprichos personales, todo en nombre  de un supuesto compromiso con una única parcialidad política partidista.

Esta situación no es nueva en Venezuela. La novedad radica en que hoy cuando se habla de “Socialismo” del ser humano como centro de las acciones sociales del Estado, sea el mismo Estado, a través de funcionarios de gobierno el que abuce de los trabajadores públicos utilizando el miedo y la coerción bajo la amenaza de perder el ingreso con el que sostienen a sus familias.

La ONU, ha advertido que las raíces de esas prácticas están en la ignorancia, la intolerancia, el oportunismo y la discriminación;  planteamiento con el que estoy totalmente de acuerdo, porque esas raíces de las que habla, están cada día más presentes en Venezuela y como hemos podido observar cada día más presentes en la estructura de gobierno.

Todo esto me lleva a hacer una reflexión muy simple, ya lo dice el viejo y conocido refrán:  La culpa no la tiene el ciego, sino quien le da el garrote” . Con esto, quiero decir que la culpa en realidad es de nosotros los ciudadanos al permitir que esas prácticas abusivas y faltas de ética se sigan cometiendo.

Quizá lo más grave de la situación se centre que muchos de los autodenominados “representantes” del pueblo y altos funcionarios públicos cometen omisión en el cumplimiento de la ley y de sus funciones, obedeciendo solo a intereses particulares o grupales, enfocándose  en realizar acciones contrarias al bien común.

Todo esto, seguirá sucediendo mientras los trabajadores callen, permitan y avalen estos abusos.  Si seguimos así, nada  va a cambiar y nuestra sociedad no va a mejorar.

La ONU convoca a los gobiernos y a las sociedades del mundo a imitar el valor y el coraje de quienes lucharon por emanciparse de la esclavitud, para acabar con las formas modernas de ese fenómeno.

A los poderes de los gobiernos y a los partidos ya no se les puede convocar a nada porque han demostrado en los hechos que no les interesa el bien común; sin embargo, la convocatoria debe seguirse reforzando hacia a la sociedad para imitar el valor y el coraje para acabar con la moderna esclavitud.  No debemos olvidar que el gobierno y los partidos los hacemos nosotros los ciudadanos, no debemos dejar que la ignorancia, la intolerancia, la desesperanza y el temor alimenten la codicia de unos cuantos.

“Hay que dejar de ser habitantes y comenzar a ser ciudadanos… en la medida que los funcionarios públicos se ciñan al orden legal establecido, se responderá al reto que demandan los ciudadanos… las prácticas clientelares y corporativas para controlar políticamente deben terminar…”

Concluyo pues con una frase bastante fuerte pero ilustrativa que aplica para todos:

“Lo importante no es cambiar de amo, sino dejar de ser becerros”


Gustavo Antillano
@gantillano 



LA DESMEMORIA




LA DESMEMORIA /4

Chicago está llena de fábricas. Hay fábricas hasta en pleno centro de la ciudad, en torno al edificio más alto del mundo. Chicago está llena de fábricas, Chicago está llena de obreros.

Al llegar al barrio de Heymarket, pido a mis amigos que me muestren el lugar donde fueron ahorcados, en 1.886, aquellos obreros que el mundo entero saluda cada primero de Mayo.

- Ha de ser por aquí - me dicen. Pero nadie sabe.

Ninguna estatua se ha erigido en memoria de los mártires de Chicago en la ciudad de Chicago. Ni estatua, ni monolito, ni placa de bronce, ni nada.

El primero de Mayo es el único día verdaderamente universal de la humanidad entera, el único día donde coinciden todas las historias y todas las geografías, todas las lenguas y las religiones y las culturas del mundo; pero en los Estados Unidos, el primero de Mayo es un día cualquiera. Ese día, la gente trabaja normalmente, y nadie o casi nadie, recuerda que los derechos de la clase obrera no han brotado de la oreja de una cabra, ni de la mano de Dios o del amo.

Tras la inútil exploración de Heymarket, mis amigos me llevan a conocer la mejor librería de la ciudad. Y allí, por pura curiosidad, descubro un viejo cartel que está como esperándome, metido entre muchos otros carteles de cine y música rock. El cartel reproduce un proverbio del África: 

Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de cacería seguirán glorificando al cazador.

EDUARDO GALEANO
Tomado de “El libro de los abrazos”


lunes, 1 de mayo de 2017

NADA QUE CELEBRAR



“LA NUEVA ESCLAVITUD”







"Sutil es la esclavitud, ya no sentimos el látigo que nos resuene en la espalda, es la nueva esclavitud"
Ali Primera (Esclavos de Esclavos)


En reiteradas oportunidades la Organización de Naciones Unidas ha hecho advertencias sobre  nuevas formas de esclavitud. Se mencionan los casos del endeudamiento, la venta de niños y el tráfico de mujeres e infantes con fines sexuales. 

En los últimos años  ha proliferado una nueva forma de esclavitud que no se menciona pero que tristemente es una práctica cotidiana en Venezuela. Hablamos de la esclavitud de miles de servidores públicos que son sometidos a presiones y vejaciones por abusivos  jefes. Estos, amenazan constante a los trabajadores  con la pérdida de los  beneficios laborales adquiridos si no demuestran una obediencia servil y esclavizaste a sus caprichos personales, todo en nombre  de un supuesto compromiso con una única parcialidad política partidista.

Esta situación no es nueva en Venezuela. La novedad radica en que hoy cuando se habla de “Socialismo” del ser humano como centro de las acciones sociales del Estado, sea el mismo Estado, a través de funcionarios de gobierno el que abuce de los trabajadores públicos utilizando el miedo y la coerción bajo la amenaza de perder el ingreso con el que sostienen a sus familias. 

La ONU, ha advertido que las raíces de esas prácticas están en la ignorancia, la intolerancia, el oportunismo y la discriminación;  planteamiento con el que estoy totalmente de acuerdo, porque esas raíces de las que habla, están cada día más presentes en Venezuela y como hemos podido observar cada día más presentes en la estructura de gobierno. 

Todo esto me lleva a hacer una reflexión muy simple, ya lo dice el viejo y conocido refrán:  La culpa no la tiene el ciego, sino quien le da el garrote” . Con esto, quiero decir que la culpa en realidad es de nosotros los ciudadanos al permitir que esas prácticas abusivas y faltas de ética se sigan cometiendo.

Quizá lo más grave de la situación se centre que muchos de los autodenominados “representantes” del pueblo y altos funcionarios públicos cometen omisión en el cumplimiento de la ley y de sus funciones, obedeciendo solo a intereses particulares o grupales, enfocándose  en realizar acciones contrarias al bien común.  

Todo esto, seguirá sucediendo mientras los trabajadores callen, permitan y avalen estos abusos.  Si seguimos así, nada  va a cambiar y nuestra sociedad no va a mejorar. 

La ONU convoca a los gobiernos y a las sociedades del mundo a imitar el valor y el coraje de quienes lucharon por emanciparse de la esclavitud, para acabar con las formas modernas de ese fenómeno. 

A los poderes de los gobiernos y a los partidos ya no se les puede convocar a nada porque han demostrado en los hechos que no les interesa el bien común; sin embargo, la convocatoria debe seguirse reforzando hacia a la sociedad para imitar el valor y el coraje para acabar con la moderna esclavitud.  No debemos olvidar que el gobierno y los partidos los hacemos nosotros los ciudadanos, no debemos dejar que la ignorancia, la intolerancia, la desesperanza y el temor alimenten la codicia de unos cuantos. 

 “Hay que dejar de ser habitantes y comenzar a ser ciudadanos… en la medida que los funcionarios públicos se ciñan al orden legal establecido, se responderá al reto que demandan los ciudadanos… las prácticas clientelares y corporativas para controlar políticamente deben terminar…” 

Concluyo pues con una frase bastante fuerte pero ilustrativa que aplica para todos: 

 “Lo importante no es cambiar de amo, sino dejar de ser becerros”

@gantillano