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jueves, 16 de julio de 2020

DÍA DE LA VIRGEN DEL CARMEN




Como todo 16 de Julio de cada año hoy se celebra en Venezuela según el Santoral Católico el día de la Virgen del Carmen.

Esta advocación mariana es altamente milagrosa. Cada año muchos devotos han compartido sus experiencias en momentos de gran dificultad. En Venezuela es la patrona del ejército. Ahora cuando la población se ha convertido en un ejército que salvaguarda su nación, es propicio entornar una hermosa oración petitoria de luz, justicia y libertad.

“Soberana Virgen del Carmen, Madre común de todos tus fieles, alcánzanos a los venezolanos con tu Santo Escapulario, que vivamos dignamente todos los días de nuestro andar por este mundo, que seamos protegidos bajo tu manto maternal, sácanos de cualquier infortunio con tu poderosa intercesión, cómo lo has prometido a tus amados hijos. ¡Oh dulcísima María! Defensa en los peligros, prenda de tu amor singular, y pacto de eterna alianza con tus hijos, aboga por Venezuela y su población para que llenos de tu Santa Luz seamos guiados y reconfortados en ti. Que nunca, pues, se rompa este pacto, ¡oh Madre  querida!; y en prueba de nuestra fidelidad perpetua, ofrecemos esta tierra de gracia, Venezuela, y consagramos en este día sus espacios, población y vida; y pues somos de ti, guárdanos y defiéndenos como cosa y posesión tuya. Amén.”


@gantillano


domingo, 5 de abril de 2020

DÍAS DE LA SEMANA MAYOR




DÍAS DE LA SEMANA MAYOR



Domingo de Ramos

Es el primer día de la semana de festejos y uno de los más importantes debido a que este día representa la llegada de Jesús a Jerusalem. Los escritos establecen que Jesús llegó montado sobre un borrico, preludio de su Pasión. Al llegar a la Tierra Santa, sus fieles lo recibieron con fervor y gran entusiasmo, por eso este día, tanto en las procesiones como en las iglesias, los creyentes llevan ramas de olivo o de palma, como un símbolo de la fe renovada. Estas palmas se juntan en muchas iglesias para luego ser quemadas más adelante como la fuente de las cenizas usadas en los servicios del Miércoles de Ceniza.
  
Lunes Santo

El Lunes Santo es un día crucial, no tanto en los festejos y liturgias, sino en su significado histórico. Luego de haber pasado la noche en Betania, Jesús vuelve a la cercana Jerusalem y se dirige al templo, pero lo encuentra convertido en un mercado, lleno de comerciantes dispuestos a hacer negocios entre ellos. Viendo el fatídico espectáculo que tenía frente, Jesús se enfrenta a los vendedores y los echa del lugar, argumentando que era un lugar sagrado al que había que respetar; un lugar donde se iba a rendir culto.


Martes Santo

El principal suceso del Martes Santo fue el anuncio de la muerte del Señor. Ese día se hallaba Jesús en casa de Simón, el leproso al que había curado milagrosamente. Durante la cena una mujer hace su entrada en la casa, era María. La mítica mujer arroja un perfume sobre los pies de Jesús, luego los besa y seca con sus cabellos. Al ver esta escena, las personas de la casa se encolerizan con ella, diciendo que el perfume podría haber servido como mercancía para vender y beneficiar luego a los pobres. Sin embargo, ante el asombro general, el Señor defiende a María diciendo: "Esto ha sido como una preparación para mi entierro". El mito cristiano sostiene que es en este momento en el cual anuncia Jesús su muerte, causando un gran pesar entre sus discípulos.

Miércoles Santo




 


El Miércoles Santo es el día de la entrega y la traición. Este día se recuerda el momento en que Judas, uno de los doce discípulos del Señor, se pone de acuerdo con los enemigos de Jesús y se ofrece a entregarlo a cambio de 30 monedas de plata. Es el comienzo de la mortal confabulación.




Jueves Santo




El Jueves Santo, celebrado el jueves anterior al Domingo de Resurrección, se trata del primer día del Triduo Pascual. En este día la Iglesia Católica conmemora la institución de la Eucaristía en la Última Cena de Cristo. Durante los oficios de ese día se celebra el lavatorio de pies, y la Eucaristía se reserva en el "monumento", un altar eucarístico construido ex-profeso, y en la que se mantendrá hasta el oficio del Viernes Santo. El lavatorio de pies representa el momento en que Jesús llega al Cenáculo y lava los pies de sus discípulos uno a uno. Una vez en la mesa se celebra la misa, donde el Señor ordena a sus apósteles sacerdotes y les indica que de ese momento en adelante ellos celebrarían la misa. Cuando finaliza la cena, Jesús se despide de su madre y sale en dirección a un huerto de olivos, acompañado de algunos discípulos. Esa misma noche, Jesús es entregado por Judas y puesto en prisión donde lo interrogan durante toda la noche. Ese es uno de los días más importantes de la Semana Santa y su festejo incluye procesiones desde la madrugada hasta el día siguiente, el Viernes Santo.

 Viernes Santo



Es un día crucial en la liturgia cristiana y la conmemoración de la muerte de Cristo en la cruz. Luego de su encarcelamiento Jesús es sometido a un juicio, donde sufre torturas aberrantes.


Es en ese mismo momento donde recibe la corona de espinas sobre su cabeza y le cargan la cruz. Así, Cristo recorre la ciudad de Jerusalem con la pesada cruz de madera en dirección al Calvado. A horas del mediodía el Señor es crucificado. Más tarde, para certificar su muerte le clavan una lanza confirmando el fallecimiento. A la noche, los fieles desclavan el cuerpo de Cristo y lo entregan a su madre, para finalmente enterrarlo en el sepulcro. Ese mismo día Judas, arrepentido de su traición, se ahorca y acaba con su vida. Durante el Viernes Santo se realiza la adoración del Árbol de la Cruz y el Via Crucis. Es el único día del calendario litúrgico donde no se celebra la eucaristía.


Sábado Santo



 Día de la Semana Santa en el que la Iglesia católica conmemora a Jesús en el sepulcro. El sábado Jesús yacía en su tumba para el desconsuelo de los apóstoles que estaban convencidos de que todo había acabado. Mientras tanto, su madre recordaba las palabras del Señor cuando predecía "Al tercer día resucitaré". En este día tiene lugar una de las principales celebraciones religiosas de todo el año: la Vigilia Pascual, que se realiza luego de las 6 pm. La Vigilia es la más grande y santísima noche del año, la celebración antigua más importante y más rica de contenido. En ella se vela para expresar que los fieles siguen en la espera, en la vigilancia y en la esperanza de la venida del Señor, del cumplimiento del nuevo y definitivo paso con él.

 Domingo de Resurrección







Se acuerdo con los escritos cristianos, el Domingo de Pascua es el día en el cual Jesús salió de su sepulcro. Este hecho es fundamental para el cristianismo. La historia cuenta que en cuanto se hace de día, tres mujeres van al sepulcro donde Jesús estaba enterrado y ven que no está su cuerpo. Un Ángel les dice que ha resucitado. Van donde está la Virgen con los Apóstoles y les dan la gran noticia. Mientras tanto, Pedro y Juan corren al sepulcro y ven las vendas en el suelo. El desconsuelo que habían tenido la noche anterior se transforma en un júbilo general. Rápidamente lo transmiten a los demás Apóstoles y discípulos y todos permanecen con la Virgen en espera del gran momento de volver a encontrarse con el Señor. 




DOMINGO DE RAMOS





"Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos, y les dijo: entrad en la aldea y luego que entréis en ella, hallareis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo. Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decir que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá. Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron. Y unos de los que estaban ahí les dijeron: ¿Qué hacen desatando el pollino? Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado; y los dejaron ir. Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él. También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por el camino. Y los que iban delante y los que venían detrás daban voces, diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito el reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosanna en las alturas! Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce"


Mateo 21, 1-11.


Jesús entró a la ciudad de Jerusalén, que era la ciudad más importante y la capital de su nación, y mucha gente, niños y adultos, lo acompañaron y recibieron como a un rey con palmas y ramos gritándole “hosanna” que significa “Viva”. La gente de la ciudad preguntaba ¿quién es éste? y les respondían: “Es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea”. Esta fue su entrada triunfal.

La muchedumbre que lo seguía estaba formada por hombres, mujeres y niños, cada uno con su nombre, su ocupación, sus cosas buenas y malas, y con el mismo interés de seguir a Jesús. Algunas de estas personas habían estado presentes en los milagros de Jesús y habían escuchado sus parábolas. Esto los llevó a alabarlo con palmas en las manos cuando entró en Jerusalén.

Fueron muchos los que siguieron a Cristo en este momento de triunfo, pero fueron pocos los que lo acompañaron en su pasión y muerte.

Mientras esto sucedía, los sacerdotes judíos buscaban pretextos para meterlo en la cárcel, pues les dio miedo al ver cómo la gente lo amaba cada vez más y como lo habían aclamado al entrar a Jerusalén.

Significado

El Domingo de Ramos es una oportunidad para proclamar a Jesús como el rey y centro de nuestras vidas. Debemos parecernos a esa gente de Jerusalén que se entusiasmó por seguir a Cristo. Decir “que viva mi Cristo, que viva mi rey...” Es un día en el que le podemos decir a Cristo que nosotros también queremos seguirlo, 
aunque tengamos que sufrir o morir por Él. Que queremos que sea el rey de nuestra vida, de nuestra familia, de nuestra patria y del mundo entero. Queremos que sea nuestro amigo en todos los momentos.

La Misa del Domingo de Ramos

La Misa se inicia con la procesión de las palmas. Nosotros recibimos las palmas y decimos o cantamos “Bendito el que viene en el nombre del Señor”. El sacerdote bendice las palmas y dirige la procesión. Luego se comienza la Misa. Se lee el Evangelio de la Pasión de Cristo.

Al terminar la Misa, nos llevamos las palmas benditas a nuestro hogar. Se acostumbra colocarlas detrás de las puertas en forma de cruz. Esto nos debe recordar que Jesús es nuestro rey y que debemos siempre darle la bienvenida en nuestro hogar. Es importante no hacer de esta costumbre una superstición pensando que por tener nuestra palma, no van a entrar ladrones a nuestros hogares y que nos vamos a librar de la mala suerte.

Oración para poner las palmas benditas en el hogar:

Bendice Señor nuestro hogar.
Que tu Hijo Jesús y la Virgen María reinen en él.
Por tu intercesión danos paz, amor y respeto,
para que respetándonos y amándonos
los sepamos honrar en nuestra vida familiar,
Sé tú, el Rey en nuestro hogar.

Amén.



miércoles, 26 de febrero de 2020

MIÉRCOLES DE CENIZA, INICIO DE LA CUARESMA




La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.

Antiguamente, los judíos acostumbraban a cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.

En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.

En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.

Estas cenizas se elaboran a partir de la quema de los ramos del Domingo de Ramos del año anterior, y son bendecidas y colocadas sobre la cabeza o la frente de los fieles como signo de la caducidad de la condición humana; como signo penitencial, ya usado desde el Antiguo Testamento; y como signo de conversión, que debe ser la nota dominante durante toda la Cuaresma. 

La imposición de la ceniza es realizada por el sacerdote sobre los fieles. El sacerdote puede hacer una cruz con la ceniza en la frente de los fieles o dejar caer un poco de ceniza en su cabeza. Mientras lo hace puede emplear una de las siguientes frases extraídas de las Escrituras: “Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida” (Gén. 3:19) “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás” (Mc. 1:15) “Conviértete y cree en el Evangelio” (Mc. 1:15).

La imposición de la ceniza es una constumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo. Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.

La ceniza no es un rito mágico, no nos quita nuestros pecados. Es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo de conversión. La ceniza es un símbolo de Cuaresma, es decir de un tiempo de oración, penitencia y ayuno, de conversión del corazón.

Comenzamos el camino de la Cuaresma con el objetivo de acompañar a Jesús desde su desierto hasta el día de su triunfo, que es el Domingo de Resurrección. Debe ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar como es nuestro comportamiento con todos los seres que nos rodean. En estos momentos, al refelexionar sobre nuestra vida, debemos asemejarla, de ahora en adelante, en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor.
 

miércoles, 6 de marzo de 2019

MIÉRCOLES DE CENIZA, INICIÓ DE LA CUARESMA





La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.

Antiguamente, los judíos acostumbraban a cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.

En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.

En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.

Estas cenizas se elaboran a partir de la quema de los ramos del Domingo de Ramos del año anterior, y son bendecidas y colocadas sobre la cabeza o la frente de los fieles como signo de la caducidad de la condición humana; como signo penitencial, ya usado desde el Antiguo Testamento; y como signo de conversión, que debe ser la nota dominante durante toda la Cuaresma. La imposición de la ceniza es realizada por el sacerdote sobre los fieles. El sacerdote puede hacer una cruz con la ceniza en la frente de los fieles o dejar caer un poco de ceniza en su cabeza. Mientras lo hace puede emplear una de las siguientes frases extraídas de las Escrituras: “Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida” (Gén. 3:19) “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás” (Mc. 1:15) “Conviértete y cree en el Evangelio” (Mc. 1:15).

La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo. Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.

La ceniza no es un rito mágico, no nos quita nuestros pecados. Es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo de conversión. La ceniza es un símbolo de Cuaresma, es decir de un tiempo de oración, penitencia y ayuno, de conversión del corazón.

Comenzamos el camino de la Cuaresma con el objetivo de acompañar a Jesús desde su desierto hasta el día de su triunfo, que es el Domingo de Resurrección. Debe ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar como es nuestro comportamiento con todos los seres que nos rodean. En estos momentos, al reflexionar sobre nuestra vida, debemos asemejarla, de ahora en adelante, en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor.




sábado, 29 de septiembre de 2018

EL ARCÁNGEL MIGUEL




Hoy 29 de septiembre se celebra y venera al Arcángel Miguel, el Arcángel del Rayo Azul, llamado también San Miguel Arcángel por los católicos. Según la Historia religiosa San Miguel es uno de los siete arcángeles. La Santa Iglesia da a San Miguel el más alto lugar entre los arcángeles y le llama “Príncipe de la Milicia Celestial”.

Miguel quiere decir: ¿Quién como Dios?. Es decir: ¿quién es tan grande, tan amable y justo como Dios?. Conociendo el significado de su nombre tal vez nos preguntemos: ¿quién es San Miguel?, ¿de qué o de quién nos protege?, ¿cuál es su misión?

Ya desde el Antiguo Testamento aparece como el gran defensor del pueblo de Dios y su poderosa defensa continúa en el Nuevo Testamento. Es representado como el ángel guerrero, el conquistador de Lucifer, poniendo su pie sobre el enemigo infernal, amenazándole con su espada o traspasándolo con su lanza. Suele representárselo con una balanza, pues es defensor de la justicia y su fiesta es la más antigua de las instituidas en honor de los ángeles, la única que se celebraba en los primeros tiempos.

La cristiandad, desde la Iglesia primitiva, lo venera como quien derrotó a Satanás y sus seguidores y los echó del cielo. Es reconocido como guardián de los ejércitos cristianos contra los enemigos de la Iglesia y como protector de los cristianos contra los poderes diabólicos. Es conocido como el ángel de la plegaria y de la adoración y, finalmente, presentador de las almas de los difuntos a la luz del Paraíso, “la luz santa prometida a Abraham y a su descendencia”. En la liturgia, la Iglesia nos enseña que este arcángel está puesto a custodiar el paraíso y llevar a él a aquéllos que podrán ser recibidos allí. A la hora de la muerte, se libra una gran batalla, ya que el demonio tiene muy poco tiempo para hacernos caer en tentación, o desesperación, o en falta de reconciliación con Dios. En este momento, San Miguel, está al lado del moribundo defendiéndolo.

San Miguel es nuestro protector y para cumplir la misión de protector es necesaria, además de del poder, otra cualidad: la bondad. Su bondad, es tan grande como su poder. Bajo sus órdenes, todos los ángeles trabajan por la protección de los hombres. Ahora cabría preguntarnos: ¿nosotros nos empeñamos tanto como ellos en nuestra propia salvación?

Por otro lado, San Miguel es nuestro modelo. Modelo de recogimiento y de unión con Dios. Es modelo de inocencia y de pureza, no tiene sino pensamientos y deseos santos, modelo de humildad, confiesa que Dios lo es todo y que toda persona debe quitar de sí el orgullo, la ambición y la vanidad. Es también modelo de celo. Sólo aspira a hacer amar a Dios y a Jesucristo, su hijo. San Miguel es modelo de dulzura

El procede en todas sus acciones con perfecta calma y nos muestra claramente que la modestia, la dulzura y la paciencia son las mejores armas contra nuestros enemigos


viernes, 14 de abril de 2017

VÍA CRUCIS



EL CAMINO DE LA CRUZ



I Estación
Jesús es condenado a muerte



Señor, haz que los que tienen poder libren de las condenas injustas con que tanta gente inocente ha sido condenada.


II Estación
Jesús carga con la cruz



Señor, sólo te pido una cosa: que me ayudes a mirar la tuya, cuando las fuerzas me fallen, para poder intentar seguir viviendo con la poca esperanza que me queda.


III Estación
Jesús cae por primera vez




Señor, sólo te pido una cosa: una nueva oportunidad. Haz que alguien me ayude a salir de este infierno, porque quiero seguir caminando.


IV Estación
Jesús encuentra a su madre




Señor, tengo que decirte que ellos son mi padre y mi madre. Gracias por habérmelos encontrado en el camino de mi vida.


V Estación
El Cirineo ayuda a Jesús a llevar la cruz



Señor, aquí me sigues teniendo para echar una mano y seguir ayudando a llevar algunas de esas cruces tan pesadas y dolorosas que existen en nuestro mundo.


VI Estación
La Verónica limpia el rostro de Jesús




Señor, engendra "verónicas" que se apresten a limpiar tantos rostros desfigurados.


VII Estación
Jesús cae por segunda vez




Señor, aunque me resulta duro, poco a poco lo voy consiguiendo. Gracias por la fe que un día me diste y que es el mejor soporte para mis momentos más duros.


VIII Estación
Jesús consuela a las hijas de Jerusalén




Señor, gracias porque, a pesar de todo, Tú continúas enviando personas con manos suaves que acarician nuestros rostros y nos dirigen palabras de amor y de cariño.


IX Estación
Jesús cae por tercera vez




Señor, no quiero seguir cayendo, al menos de la manera en que lo he hecho hasta ahora. Pero sabes muy bien que solo no puedo. Dame tu ayuda y pon en medio de mi camino personas que, si caigo, me ayuden a levantarme.


X Estación
Jesús es despojado de sus vestiduras




Señor, sabes muy bien lo que duele cuando a uno le despojan de lo único que le queda. Por eso, no te pedimos ningún milagro especial. Sencillamente, que ayudes a ver y a darse cuenta a los que más tienen y a los que más pueden lo mucho que vale lo poco que tienen los más pobres.


XI Estación
Jesús es clavado en la cruz




Señor, ayúdame y ayúdanos a encontrar un poco de alivio para mitigar el dolor tan fuerte que nos produce la cruz en la cual nos encontramos clavados.


XII Estación
Jesús muere en la cruz




Señor, no más muertes en ningún tipo de cruz, ni antigua ni moderna. Para ello, más justicia y más amor que las eviten.


XIII Estación
Jesús es puesto en los brazos de su madre




María, tú que eres la reina de la paz, intercede para que acabe la violencia y, con ella, el dolor que provoca.


XIV Estación
Jesús es sepultado




Señor: impregna nuestras vidas de la fuerza y el vigor necesarios para romper aquellas ataduras que nos impiden proclamar tu Verdad.



Jesús vence la muerte, resucita y continúa vivo

Señor, yo también quiero ser testigo de tu Resurrección. Infunde en mi corazón el coraje que necesito para ello.



domingo, 9 de abril de 2017

DÍAS DE LA SEMANA MAYOR




DÍAS DE LA SEMANA MAYOR



Domingo de Ramos

Es el primer día de la semana de festejos y uno de los más importantes debido a que este día representa la llegada de Jesús a Jerusalem. Los escritos establecen que Jesús llegó montado sobre un borrico, preludio de su Pasión. Al llegar a la Tierra Santa, sus fieles lo recibieron con fervor y gran entusiasmo, por eso este día, tanto en las procesiones como en las iglesias, los creyentes llevan ramas de olivo o de palma, como un símbolo de la fe renovada. Estas palmas se juntan en muchas iglesias para luego ser quemadas más adelante como la fuente de las cenizas usadas en los servicios del Miércoles de Ceniza.
  
Lunes Santo

El Lunes Santo es un día crucial, no tanto en los festejos y liturgias, sino en su significado histórico. Luego de haber pasado la noche en Betania, Jesús vuelve a la cercana Jerusalem y se dirige al templo, pero lo encuentra convertido en un mercado, lleno de comerciantes dispuestos a hacer negocios entre ellos. Viendo el fatídico espectáculo que tenía frente, Jesús se enfrenta a los vendedores y los echa del lugar, argumentando que era un lugar sagrado al que había que respetar; un lugar donde se iba a rendir culto.


Martes Santo

El principal suceso del Martes Santo fue el anuncio de la muerte del Señor. Ese día se hallaba Jesús en casa de Simón, el leproso al que había curado milagrosamente. Durante la cena una mujer hace su entrada en la casa, era María. La mítica mujer arroja un perfume sobre los pies de Jesús, luego los besa y seca con sus cabellos. Al ver esta escena, las personas de la casa se encolerizan con ella, diciendo que el perfume podría haber servido como mercancía para vender y beneficiar luego a los pobres. Sin embargo, ante el asombro general, el Señor defiende a María diciendo: "Esto ha sido como una preparación para mi entierro". El mito cristiano sostiene que es en este momento en el cual anuncia Jesús su muerte, causando un gran pesar entre sus discípulos.

Miércoles Santo




 


El Miércoles Santo es el día de la entrega y la traición. Este día se recuerda el momento en que Judas, uno de los doce discípulos del Señor, se pone de acuerdo con los enemigos de Jesús y se ofrece a entregarlo a cambio de 30 monedas de plata. Es el comienzo de la mortal confabulación.




Jueves Santo




El Jueves Santo, celebrado el jueves anterior al Domingo de Resurrección, se trata del primer día del Triduo Pascual. En este día la Iglesia Católica conmemora la institución de la Eucaristía en la Última Cena de Cristo. Durante los oficios de ese día se celebra el lavatorio de pies, y la Eucaristía se reserva en el "monumento", un altar eucarístico construido ex-profeso, y en la que se mantendrá hasta el oficio del Viernes Santo. El lavatorio de pies representa el momento en que Jesús llega al Cenáculo y lava los pies de sus discípulos uno a uno. Una vez en la mesa se celebra la misa, donde el Señor ordena a sus apósteles sacerdotes y les indica que de ese momento en adelante ellos celebrarían la misa. Cuando finaliza la cena, Jesús se despide de su madre y sale en dirección a un huerto de olivos, acompañado de algunos discípulos. Esa misma noche, Jesús es entregado por Judas y puesto en prisión donde lo interrogan durante toda la noche. Ese es uno de los días más importantes de la Semana Santa y su festejo incluye procesiones desde la madrugada hasta el día siguiente, el Viernes Santo.

 Viernes Santo



Es un día crucial en la liturgia cristiana y la conmemoración de la muerte de Cristo en la cruz. Luego de su encarcelamiento Jesús es sometido a un juicio, donde sufre torturas aberrantes.


Es en ese mismo momento donde recibe la corona de espinas sobre su cabeza y le cargan la cruz. Así, Cristo recorre la ciudad de Jerusalem con la pesada cruz de madera en dirección al Calvado. A horas del mediodía el Señor es crucificado. Más tarde, para certificar su muerte le clavan una lanza confirmando el fallecimiento. A la noche, los fieles desclavan el cuerpo de Cristo y lo entregan a su madre, para finalmente enterrarlo en el sepulcro. Ese mismo día Judas, arrepentido de su traición, se ahorca y acaba con su vida. Durante el Viernes Santo se realiza la adoración del Árbol de la Cruz y el Via Crucis. Es el único día del calendario litúrgico donde no se celebra la eucaristía.


Sábado Santo



 Día de la Semana Santa en el que la Iglesia católica conmemora a Jesús en el sepulcro. El sábado Jesús yacía en su tumba para el desconsuelo de los apóstoles que estaban convencidos de que todo había acabado. Mientras tanto, su madre recordaba las palabras del Señor cuando predecía "Al tercer día resucitaré". En este día tiene lugar una de las principales celebraciones religiosas de todo el año: la Vigilia Pascual, que se realiza luego de las 6 pm. La Vigilia es la más grande y santísima noche del año, la celebración antigua más importante y más rica de contenido. En ella se vela para expresar que los fieles siguen en la espera, en la vigilancia y en la esperanza de la venida del Señor, del cumplimiento del nuevo y definitivo paso con él.

 Domingo de Resurrección







Se acuerdo con los escritos cristianos, el Domingo de Pascua es el día en el cual Jesús salió de su sepulcro. Este hecho es fundamental para el cristianismo. La historia cuenta que en cuanto se hace de día, tres mujeres van al sepulcro donde Jesús estaba enterrado y ven que no está su cuerpo. Un Ángel les dice que ha resucitado. Van donde está la Virgen con los Apóstoles y les dan la gran noticia. Mientras tanto, Pedro y Juan corren al sepulcro y ven las vendas en el suelo. El desconsuelo que habían tenido la noche anterior se transforma en un júbilo general. Rápidamente lo transmiten a los demás Apóstoles y discípulos y todos permanecen con la Virgen en espera del gran momento de volver a encontrarse con el Señor. 



LA SEMANA SANTA EN VENEZUELA






La Cuaresma es un ciclo festivo reconocido dentro del calendario oficial de fiestas religiosas de Venezuela, reducida en nuestros días a la conmemoración de la Semana Santa, como tiempo para el recogimiento espiritual, la visita a los templos y la dramatización de pasajes bíblicos que rememoran la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor Jesucristo y, que perduraron con bastante fuerza hasta mediados del Siglo pasado, cuando la modernización generó un cambio en la conducta tradicional cristiana. 

La Semana Santa empieza el domingo de Ramos y culmina el domingo de Pascua de Resurrección.

En los rituales romanos se la denomina Semana Mayor. En tiempos pasados se llamó en Francia Semana penosa; en Alemania, Charwoche, que parece significar semana de lamento; los griegos la llaman la Santa y Gran Semana. 

El domingo de  Gloria termina la cuaresma, que comienza  después de carnaval, el miércoles de ceniza. 

Se cree  que fue en Tierra Santa, lugar de peregrinación de los cristianos desde siempre, donde se inició la conmemoración de la Pasión, Muerte y resurrección de Cristo. Fue allí donde se crearon liturgias específicas para esta conmemoración, y allí también donde empezaron las procesiones. 

A Venezuela llega esta tradición conjuntamente con la religión católica y fue tomando matices autóctonos, como el de incorporar la pieza Popule Meus de J Lamas, al ritual del viernes Santo, en todas las iglesias venezolanas. 

En todas las regiones se realizan procesiones, alusivas a la pasión de cristo. 

La primera de estas  procesiones sale el domingo de ramos y la ultima el viernes santo. 

En cuanto a la restricción de comer carne, no incluye al morrocoy, y al  chiguire que es muy apetecido en estas fechas. 

Hay imágenes que despiertan veneración entre el pueblo católico venezolano. Ejemplo de ello son el Nazareno de Achaguas  en el Estado Apure y El Nazareno de San Pablo en Caracas. 

En el Estado Aragua, en la población de Villa de Cura, la procesión del Santo sepulcro, trae feligreses de todo el País. Son famosos los “cargadores”. Que cumplen con verdadera  devoción  las promesas ofrecidas. 

El día viernes santo se acostumbra a visitar siete iglesias.
Otra tradición venezolana referida a la semana santa  es la Quema de Judas, el domingo de resurrección. 

Sin embargo muchas personas han hecho tradición, el visitar las playas y aprovechar estos días como descanso y diversión.







Fuente: Atlas de Tradiciones Venezolanas – Fundación Bigott