sábado, 24 de septiembre de 2011

PASIÓN Y SENSUALIDAD - Kim Sung Jin





Kim Sung Jin es un pintor nacido en Corea en 1973 cautivado por la sensualidad de los labios mayoritariamente femeninos. Su hiper-realistas pinturas al óleo representan enormes bocas en diferentes contextos, elevando el órgano sensorial del objeto de su trabajo y dando al espectador la capacidad de captar lo más íntimo y escondido. Los colores rojos y brillantes de sus pinturas acentúan dicho efecto sensual y pasional.













































POBRES ALMAS






“Usted podrá tener siempre todo aquello que se puede comprar con dinero, pero estará condenado a ver como precisamente lo mejor, lo más bello, lo más apetecible no se puede comprar con dinero”

“Lo mejor, lo más bello, lo más apetecible del mundo solo puede pagarse con la propia alma, lo mismo que el amor no puede comprarse. Y si alguien posee un alma no pura, no capaz del bien o al menos de creer en el bien, tampoco poseerá sensibilidad suficiente para lo mejor y más noble y tendrá que contemplarse para siempre con la imagen empequeñecida, ajada, borrosa, del mundo que sus pensamientos, para propia tortura y pobreza, se han forjado” 

Hermann Hesse




EL PRECIO QUE PAGAMOS





… Tenemos la inconstancia, la indecisión, la incertidumbre, los dolores, la superstición, la inquietud por el futuro e incluso por después de la vida, la ambición, la avaricia, la envidia, los celos, los apetitos desenfrenados locos e indomables, la guerra, la mentira, la deslealtad y el desprecio. Ciertamente hemos pagado incomprensiblemente caro este precioso raciocinio del que nos sentimos orgullosos y esta capacidad de juzgar y de conocer, si lo hemos adquirido al precio de este número infinito de pasiones de las que constantemente estamos presos.







DE PASO……






“Nada nos dice dónde nos encontramos y cada momento es un lugar donde nunca hemos estado”

Enrique Vila-Matas






viernes, 23 de septiembre de 2011

COLOQUIOS - Andrés Eloy Blanco





COLOQUIO BAJO LA PALMA

Lo que hay que ser es mejor
y no decir que se es bueno
ni que se es malo,
lo que hay que hacer es amar
lo libre en el ser humano,
lo que hay que hacer es saber,
alumbrarse ojos y manos
y corazón y cabeza
y después, ir alumbrando.
Lo que hay que hacer es dar más
sin decir lo que se ha dado,
lo que hay que dar es un modo
de no tener demasiado
y un modo de que otros tengan
su modo de tener algo,
trabajo es lo que hay que dar
y su valor al trabajo
y al que trabaja en la fábrica
y al que trabaja en el campo,
y al que trabaja en la mina
y al que trabaja en el barco,
lo que hay que dar es todo,
luz y sangre, voz y manos,
y la paz y la alegría 
que han de tener aquí abajo,
que para las de allá arriba,
no hay que apurarse tanto,
si ha de ser disposición
de Dios para el hombre honrado
darle tierra al darlo a luz,
darle luz al enterrarlo.
Por eso quiero, hijo mío,
que te des a tus hermanos,
que para su bien pelees
y nunca te estés aislado;
bruto y amado del mundo
te prefiero a solo y sabio.

A Dios, que me dé tormentos,
a Dios que me dé quebrantos,
pero que no me dé un hijo
de corazón solitario.




COLOQUIO BAJO EL OLIVO

Por mí, la flor en las bardas
y la rosa de Martí,
por mí el combate en la altura
y en la palabra civil;
para mí no hay negro esclavo,
para mí no hay indio vil,
para mí no hay perro judío
ni hay español gachupín,
el bravo ataca el sistema
y respeta al paladín,
el Cid abre herida nueva,
no pega en la cicatriz
y es pura la niña mora 
como las hijas del Cid.



Andrés Eloy Blanco





BLANCO, Andrés Eloy. Giraluna. México: Yocoima, 1955.