viernes, 11 de octubre de 2019

LA REVOLUCIÓN DE LA MENTE Y LA LIBERACIÓN DEL ESPÍRITU CREADOR






Uno de los problemas mayores a los que se enfrenta hoy la humanidad es a cómo dar origen a la liberación creativa del ser humano: la creatividad; a cómo tener la energía abundante adecuadamente dirigida, de forma que su vida tenga un significado profundo y expansivo.
La revolución es necesaria, una revolución profunda y total que empiece desde el interior, y para generar esa revolución debemos comprender las modalidades de nuestro propio pensamiento, comprender todo el proceso de nuestro pensar, los comportamientos de nuestra mente, y eso implica conocimiento propio. Sin la base del conocimiento propio tiene poco sentido lo que pensamos. Pero la revolución debe tener lugar no en una sección del pensar, sino en la totalidad de la mente misma.
Para que la revolución total ocurra es esencial descubrir qué significa escuchar. Muy pocos escuchamos directamente lo que se nos dice, siempre lo interpretamos conforme a un punto de vista particular. Tenemos opiniones, juicios, creencias a través de las cuales escuchamos, de modo que jamás estamos escuchando realmente. Sólo escuchamos en función de nuestros propios prejuicios personales. Y esto no origina comprensión. Lo que en verdad origina comprensión es escuchar sin estar anclado a nada, sin ninguna conclusión definida. Cuando se conoce el arte de escuchar no sólo se descubre qué es verdadero en lo que se está diciendo, sino también se ve lo falso como falso y la verdad en lo falso.
Se debe escuchar sin prejuicios, pues nuestro pensar se halla condicionado y jamás abordamos ningún problema con la frente fresca. La mente se halla condicionada por la educación actual, por la sociedad, por la religión, por todo nuestro entorno y también por nuestras reacciones al entorno –que surgen desde el proceso de la ambición.
Es indispensable que una revolución total ocurra en el ser humano, pero una revolución así no puede ocurrir si no hay una comprensión, sin esfuerzo alguno, de lo que es la verdad. El esfuerzo, en cualquier nivel, es una forma de destrucción, y sólo cuando la mente está muy quieta, sin hacer ningún esfuerzo, tiene lugar la comprensión. 
Una mente condicionada, por mucho que trate de cambiar, sólo puede hacerlo dentro de la prisión de su propio condicionamiento, y esto es obvio que no es revolución.
En el mundo hay una gran crisis, una enorme pobreza y la amenaza de la destrucción. Este es el reto, y nuestro problema es responder adecuadamente a este reto, y esto es imposible si no comprendemos el proceso de nuestro propio pensar.
Sólo podemos responder al reto de la Vida si comprendemos el proceso de nuestro pensar y estamos libres del condicionamiento, de la programación de nuestra mente, cuando ya no reaccionamos según una ideología política, religiosa, nacionalista o de la clase que fuere. Cuando hemos cesado de pertenecer a cualquier raza, credo o religión en particular, cuando cada uno de nosotros comprende su trasfondo y se libera de él, cuando sólo aspira a lo verdadero, es posible, entonces, responder plenamente. Y esa respuesta es una revolución.
Únicamente un ser humano espiritual, religioso, que es consciente y que obra adecuadamente, puede dar origen a una revolución fundamental. Un hombre verdaderamente religioso rompe con la estructura de la religión organizada, con todos los dogmas y creencias, así ve la verdad y obra adecuadamente. Toda otra forma de revolución es fragmentaria y genera, inevitablemente, problemas ulteriores. Pero el ser humano que ve la verdad, lo que es, es el verdadero revolucionario, porque el ver la verdad es realizar una respuesta integrada, no fragmentaria.
La mente debe darse cuenta de su propio condicionamiento y, por ello, liberarse de él y encontrarse libre para percibir la verdad. A no ser que liberemos a la mente de su condicionamiento, todos nuestros problemas sociales, nuestros conflictos en la relación, nuestras guerras y otras desdichas, todo eso tiene por fuerza que incrementarse y multiplicarse.
Sólo cuando la mente es libre puede haber creatividad. Esta revolución sólo es posible cuando la mente se halla muy quieta, muy silenciosa. Pero esta quietud mental no surge a través de ningún esfuerzo, no puede ser buscada ni perseguida, no tiene motivo. Surge naturalmente, con facilidad, cuando la mente comprende su propio proceso de acción, lo que implica comprender todo el significado del pensar.
Así pues, el principio de la creatividad, de la revolución y de la libertad es el conocimiento propio, y este debe ser descubierto en las relaciones de nuestra existencia cotidiana. La relación es el espejo en que podemos vernos realmente, sin distorsión alguna, y sólo mediante el conocimiento propio, viéndonos exactamente como en realidad somos, no distorsionados por ningún juicio, sólo así la mente se torna quieta, silenciosa.
La libertad surge sólo por obra del conocimiento propio, que consiste en comprender el proceso total del pensar. Nuestro pensar es, en la actualidad, una simple reacción, la respuesta de una mente condicionada, y cualquier acción que se basa en un pensar así tiene que dar como resultado una catástrofe, es inevitable. Para descubrir qué es la verdad, qué es Dios, es preciso que haya una mente que se ha comprendido a sí misma, lo cual implica investigar todo el problema del conocimiento propio. Sólo entonces hay una revolución total que da origen a una liberación creativa, y esa liberación creativa es la percepción respecto de lo que es la verdad.

@gantillano



CÓMO TENER UN BUEN DÍA





VENCERÉIS, PERO NO CONVENCERÉIS.



jueves, 10 de octubre de 2019

EL PODER DE LAS PALABRAS



La pobreza se ha metido en nuestras conversaciones...la pobreza nos habla al oído. Una mujer recibió un dinero y lo puso sobre la mesa de su sala. Su hijo, de 7 años, tomó los billetes y ella le dijo: "deja allí que esa plata es para pagar..." He observado que esa mujer siempre que recibe dinero dice lo mismo: " es para pagar..." Sin saberlo, esa mujer está programando su mente para creer que el dinero es para pagar. En consecuencia, su vida económica, esencialmente, se reduce a eso: a estar pagando. Ella le está diciendo a su mente: "la plata es para pagar." "la plata es para pagar." Entonces su mente le cree y empieza a trabajar para que así sea: crea deudas y se hace de gastos innecesarios. Por qué? ¡Porque el dinero es para pagar!




EL VOCABULARIO DE LA POBREZA


"POCO A POCO"
 
Una de las expresiones más usadas es "poco a poco." Cuando las personas empiezan algo, exclaman: "vamos a avanzar poco a poco"

 
La palabra poco significa <escaso>.


¿Qué imagen ve usted cuándo escucha la palabra 'poco´?
 
Preste atención a esto:

 
"Lo haremos poco a poco" VS "Lo haremos paso a paso."

 
La segunda expresión es más edificante, construye un cuadro mental de más fuerza.



"NECESITO" 

Otra expresión usada con mucha frecuencia es "NECESITO." Esa palabra significa CARENCIA. ¿Qué ves o que sientes cuando escuchas la palabra "necesito."?
 
"necesito un trabajo."
"necesito dinero."
"necesito mejorar."
"necesito apoyo."
"me falta cambiar."

 
Cambie su lenguaje. Diga:

 
"quiero dinero"
"quiero mejorar."
"quiero apoyo."
"quiero cambiar."

 
El solo hecho de pronunciar las palabras desde una posición ACTIVA, desde una posición de VOLUNTAD, ya cambia tus cuadros mentales.



"VOY A TRATAR"
 
Otra expresión muy usada es "voy a tratar."

 
Tratar es intentar. Alguien decía: "estamos cansados de los tratadistas." Se precisa gente que lo HAGA. Es tan simple decir: "lo haré." y Si no puedes o no quieres hacerlo, sencillamente di: "no lo haré." El mundo no se viene abajo...el mundo sigue su curso: no pruebes suerte, no lo hagas para ver cómo te va.

 
Ganadores creen que si algo va a pasar, es porque ellos hacen que pase. 
Así que cada vez que dices voy a "tratar", estás acostumbrando a tu mente a "intentar", a "negociar." No negocies con tu mente: Solo dale las ordenes. La mente obedece.
 
  
"VALE LA PENA" 

Otra expresión del vocabulario de la pobreza es "vale la pena." Pena es tristeza. Pena es dolor. Pena es angustia.
 
Lo que vas a hacer no vale la pena, vale el esfuerzo. Vale la alegría.
 

Hay que prestarle atención a las palabras...





EL PODER DE LAS PALABRAS
 
Una palabra es un pensamiento hablado. Un pensamiento es una palabra en silencio.
Las palabras crean ideas...l
Las palabras crean sensaciones: lo que escuchas puede determinar lo que sientes.

 
Las palabras crean cuadros mentales..
Un consejo popular dice: "piensa antes de hablar." La verdad, no obstante, es que nadie puede hablar sin pensar. Cuando alguien dice algo "sin pensarlo", en realidad lo pensó sin darse cuenta: fue un proceso que ocurrió en su subconsciente y que pasa inadvertido. Es casi automático...

 
Del mismo modo que nadie puede dar lo que no tiene, nadie puede expresar lo que no piensa... Incluso el acto de mentir exige un nivel de pensamiento.

 
Las palabras tiene poder porque cuando son escuchadas la mente, tanto del que las escucha como del que las pronuncia, las convierte en imágenes.Cada palabra la hemos asociado a una imagen y a una determinada sensación.

 
Por ejemplo, cuando usted escucha la palabra AVIÓN...lo más probable es que su mente vea un avión y que incluso lo vea volando.

 
Cuando escuchas la palabra MANZANA, ves una manzana..

 
Las palabras crean imágenes y esas figuras mentales amplifican lo que somos. Tienden a acentuar nuestros sentimientos más básicos: recuerde, las palabras son decretos...

 
Está en el libro de Proverbios, escrito por el Rey Salomón: "La muerte y la vida están en poder de la lengua,
Y el que la ama comerá de sus frutos." Otra traducción dice: "Quien habla del bien, del bien se nutre."

 
Cuando usted escucha con detenimiento el vocabulario de la mayoría de personas, lo que encontrará son palabras de escasez. Al ser pronunciadas constantemente, esas palabras son semillas de pobreza.

 
"ojalá"
"vamos a ver"
"hay que probar suerte"
"Dios quiera"

 
Pobreza mental, pobreza en el vocabulario, cambia tu chip y tu vida cambiará. Dicen las escrituras: "de la abundancia del corazón habla la boca."