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jueves, 9 de abril de 2020

LA IMAGEN EQUIVOCADA




¡De qué quiere Usted la imagen?

Preguntó el imaginero: 
Tenemos santos de pino,
Hay imágenes de yeso,
Mire este Cristo yacente,
Madera de puro cedro,
Depende de quién la encarga,
Una familia o un templo,
O si el único objetivo
Es ponerla en un museo.
Déjeme, pues, que le explique,
Lo que de verdad deseo.
Yo necesito una imagen
De Jesús El Galileo,
Que refleje su fracaso
Intentando un mundo nuevo,
Que conmueva las conciencias
Y cambie los pensamientos,
Yo no la quiero encerrada
En iglesias y conventos.
Ni en casa de una familia
Para presidir sus rezos,
No es para llevarla en andas
Cargada por costaleros,
Yo quiero una imagen viva
De un Jesús Hombre sufriendo,
Que ilumine a quien la mire
El corazón y el cerebro.
Que den ganas de bajarlo
De su cruz y del tormento,
Y quien contemple esa imagen
No quede mirando un muerto,
Ni que con ojos de artista
Sólo contemple un objeto,
Ante el que exclame admirado
¡Qué torturado mas bello!.
Perdóneme si le digo,
Responde el imaginero,
Que aquí no hallará  seguro
La imagen del Nazareno.
Vaya a buscarla en las calles
Entre las gentes sin techo,
En hospicios y hospitales
Donde haya gente muriendo
En los centros de acogida
En que abandonan a viejos,
En el pueblo marginado,
Entre los niños hambrientos,
En mujeres maltratadas,
En personas sin empleo.
Pero la imagen de Cristo
No la busque en los museos,
No la busque en las estatuas,
En los altares y templos.

Ni siga en las procesiones
Los pasos del Nazareno,
No la busque de madera,
De bronce de piedra o yeso,
¡mejor busque entre los pobres
Su imagen de carne y hueso ¡

Gabriela Mistral



jueves, 2 de abril de 2020

AMANECER







Amanecer


Hincho mi corazón para que entre
como cascada ardiente el Universo.
El nuevo día llega y su llegada
me deja sin aliento.
Canto como la gruta que es colmada
canto mi día nuevo.

Por la gracia perdida y recobrada
humilde soy sin dar y recibiendo
hasta que la Gorgona de la noche
va, derrotada, huyendo.


Gabriela Mistral 








miércoles, 1 de enero de 2020

AMANECER







Amanecer


Hincho mi corazón para que entre
como cascada ardiente el Universo.
El nuevo día llega y su llegada
me deja sin aliento.
Canto como la gruta que es colmada
canto mi día nuevo.

Por la gracia perdida y recobrada
humilde soy sin dar y recibiendo
hasta que la Gorgona de la noche
va, derrotada, huyendo.


Gabriela Mistral 









domingo, 14 de mayo de 2017

A MÍ MADRE





CARICIAS



Madrecita mía,
madrecita tierna,
déjame decirte
dulzuras extremas.


Es tuyo mi cuerpo
que juntaste en ramo
deja revolverlo
sobre tu regazo..


Juega tú a ser hoja
y yo a ser rocío,
y en tus brazos locos
tenme suspendido..


Madrecita mía,
todito mi mundo,
déjame decirte
los cariños sumos...




Gabriela Mistral







domingo, 25 de diciembre de 2016

ROMANCE DEL ESTABLO DE BELÉN




Romance del Establo de Belén


  Al llegar la medianoche
  y romper en llanto el Niño,
  las cien bestias despertaron
  y el establo se hizo vivo...

  y se fueron acercando
  y alargaron hasta el Niño
  sus cien cuellos, anhelantes
  como un bosque sacudido.

  Bajó un buey su aliento al rostro
  y se lo exhaló sin ruido,
  y sus ojos fueron tiernos,
  como llenos de rocío...

  Una oveja lo frotaba
  contra su vellón suavísimo,
  y las manos le lamían,
  en cuclillas, dos cabritos...

  Las paredes del establo
  se cubrieron sin sentirlo
  de faisanes y de ocas
  y de gallos y de mirlos.

  Los faisanes descendieron
  y pasaban sobre el niño
  su ancha cola de colores;
  y las ocas de anchos picos

    arreglábanle las pajas;
  y el enjambre de los mirlos
  era un vuelo palpitante
  sobre del recién nacido...

  Y la Virgen entre el bosque
  de los cuernos, sin sentido,
  agitada iba y venía
  sin poder tomar al Niño.

  Y José sonriendo iba
  acercándose en su auxilio...
  ¡Y era como un bosque todo
  el establo conmovido!

  Gabriela Mistral





martes, 31 de mayo de 2016

ADIÓS - Gabriela Mistral




Adiós



En costa lejana 

y en mar de Pasión, 

dijimos adioses 

sin decir adiós. 
Y no fue verdad 
la alucinación. 
Ni tú la creíste 
ni la creo yo, 
«y es cierto y no es cierto» 
como en la canción. 
Que yendo hacia el Sur 
diciendo iba yo: 
«Vamos hacia el mar 
que devora al Sol». 
Y yendo hacia el Norte 
decía tu voz: 
«Vamos a ver juntos 
donde se hace el Sol». 
Ni por juego digas 
o exageración 
que nos separaron 
tierra y mar, que son 
ella, sueño y el 
alucinación. 
No te digas solo 
ni pida tu voz 
albergue para uno 
al albergador. 
Echarás la sombra 
que siempre se echó, 
morderás la duna 
con paso de dos... 
Para que ninguno, 
ni hombre ni dios, 
nos llame partidos 
como luna y sol; 
para que ni roca 
ni viento errador, 
ni río con vado 
ni árbol sombreador, 
aprendan y digan 
mentira o error 
del Sur y del Norte, 
del uno y del dos!

Gabriela Mistral






lunes, 30 de mayo de 2016

AMANECER







Amanecer


Hincho mi corazón para que entre
como cascada ardiente el Universo.
El nuevo día llega y su llegada
me deja sin aliento.
Canto como la gruta que es colmada
canto mi día nuevo.

Por la gracia perdida y recobrada
humilde soy sin dar y recibiendo
hasta que la Gorgona de la noche
va, derrotada, huyendo.


Gabriela Mistral 








miércoles, 23 de diciembre de 2015

ROMANCE DEL ESTABLO DE BELÉN




Romance del Establo de Belén


  Al llegar la medianoche
  y romper en llanto el Niño,
  las cien bestias despertaron
  y el establo se hizo vivo...

  y se fueron acercando
  y alargaron hasta el Niño
  sus cien cuellos, anhelantes
  como un bosque sacudido.

  Bajó un buey su aliento al rostro
  y se lo exhaló sin ruido,
  y sus ojos fueron tiernos,
  como llenos de rocío...

  Una oveja lo frotaba
  contra su vellón suavísimo,
  y las manos le lamían,
  en cuclillas, dos cabritos...

  Las paredes del establo
  se cubrieron sin sentirlo
  de faisanes y de ocas
  y de gallos y de mirlos.

  Los faisanes descendieron
  y pasaban sobre el niño
  su ancha cola de colores;
  y las ocas de anchos picos

    arreglábanle las pajas;
  y el enjambre de los mirlos
  era un vuelo palpitante
  sobre del recién nacido...

  Y la Virgen entre el bosque
  de los cuernos, sin sentido,
  agitada iba y venía
  sin poder tomar al Niño.

  Y José sonriendo iba
  acercándose en su auxilio...
  ¡Y era como un bosque todo
  el establo conmovido!

  Gabriela Mistral






martes, 2 de junio de 2015

AMANECER



Amanecer


Hincho mi corazón para que entre
como cascada ardiente el Universo.
El nuevo día llega y su llegada
me deja sin aliento.
Canto como la gruta que es colmada
canto mi día nuevo.

Por la gracia perdida y recobrada
humilde soy sin dar y recibiendo
hasta que la Gorgona de la noche
va, derrotada, huyendo.


Gabriela Mistral 



miércoles, 8 de abril de 2015

PAÍS DE LA AUSENCIA




País de la ausencia


                                             A Ribeiro Couto


País de la ausencia
extraño país,
más ligero que ángel
y seña sutil,
color de alga muerta,
color de neblí,
con edad de siempre,
sin edad feliz.

No echa granada,
no cría jazmín,
y no tiene cielos
ni mares de añil.
Nombre suyo, nombre,
nunca se lo oí,
y en país sin nombre
me voy a morir.

Ni puente ni barca
me trajo hasta aquí,
no me lo contaron
por isla o país.
Yo no lo buscaba
ni lo descubrí.

Parece una fábula
que yo me aprendí,
sueño de tomar
y de desasir.
Y es mi patria donde
vivir y morir.

Me nació de cosas
que no son país;
de patrias y patrias
que tuve y perdí;
de las criaturas
que yo vi morir;
de lo que era mío
y se fue de mí.

Perdí cordilleras
en donde dormí;
perdí huertos de oro
dulces de vivir;
perdí yo las islas
de caña y añil,
y las sombras de ellos
me las vi ceñir
y juntas y amantes
hacerse país.

Guedejas de nieblas
sin dorso y cerviz,
alientos dormidos
me los vi seguir,
y en años errantes
volverse país,
y en país sin nombre
me voy a morir.

Gabriela Mistral 






domingo, 21 de diciembre de 2014

ROMANCE DEL ESTABLO DE BELÉN




Romance del Establo de Belén


  Al llegar la medianoche
  y romper en llanto el Niño,
  las cien bestias despertaron
  y el establo se hizo vivo...

  y se fueron acercando
  y alargaron hasta el Niño
  sus cien cuellos, anhelantes
  como un bosque sacudido.

  Bajó un buey su aliento al rostro
  y se lo exhaló sin ruido,
  y sus ojos fueron tiernos,
  como llenos de rocío...

  Una oveja lo frotaba
  contra su vellón suavísimo,
  y las manos le lamían,
  en cuclillas, dos cabritos...

  Las paredes del establo
  se cubrieron sin sentirlo
  de faisanes y de ocas
  y de gallos y de mirlos.

  Los faisanes descendieron
  y pasaban sobre el niño
  su ancha cola de colores;
  y las ocas de anchos picos

    arreglábanle las pajas;
  y el enjambre de los mirlos
  era un vuelo palpitante
  sobre del recién nacido...

  Y la Virgen entre el bosque
  de los cuernos, sin sentido,
  agitada iba y venía
  sin poder tomar al Niño.

  Y José sonriendo iba
  acercándose en su auxilio...
  ¡Y era como un bosque todo
  el establo conmovido!

  Gabriela Mistral




domingo, 13 de mayo de 2012

A MI MADRE




CARICIAS 


Madrecita mía,
madrecita tierna,
déjame decirte
dulzuras extremas.



Es tuyo mi cuerpo
que juntaste en ramo
deja revolverlo
sobre tu regazo..



Juega tú a ser hoja
y yo a ser rocío,
y en tus brazos locos
tenme suspendido..



Madrecita mía,
todito mi mundo,
déjame decirte
los cariños sumos...




Gabriela Mistral