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miércoles, 14 de octubre de 2026

ENSEÑANZAS DE VIDA

 


Existe una leyenda japonesa que dice:


“Si perdiste el autobús, quizás hayas escapado de un accidente.


Si fuiste rechazado, tal vez fuiste salvado del lugar equivocado.


No todo lo que parece mala suerte es realmente mala suerte. A veces, es la vida desviándote de algo que todavía no puedes ver.


Si alquien se fue, tal vez haya abierto espacio para quien necesitaba llegar.


Sufrimos porque queríamos mucho esa ruta. Pero que el camino haya cambiado no significa que todo haya salido mal.


Confía en el desvio. Hay cosas que solo tendrán sentido cuando mires atrás.”


EL ARTE DE VIVIR

 



Parece que todos deseamos tener y llevar una vida buena (honesta, valiosa, justa con los demás… y llegar a realizarnos como personas humanas en un mundo humano) pero descubrir esto es un arte que debemos ir practicando con el propio vivir. Pero no un vivir cualquiera, sino un vivir consciente, sabiendo lo que hacemos, siguiendo nuestra guía interna y el respeto a todos los demás seres humanas.
La ética es sobre todo una asignatura práctica, que se puede ir aprendiendo cada día si nos empeñamos en ello, pero también podemos ir extraviándonos de la ruta, poco a poco, casi sin darnos cuentas. No hace falta tener grandes dotes intelectuales o físicas, ni mucho dinero  para llevar y tener una vida buena. Hay gente que ha sido capaz de conseguirlo desde la sencillez.
La vida buena es un arte. La práctica asidua, el empeñarse en el desarrollo y el ejercicio de este arte no deja de tener consecuencias positivas para quien lo practica. Quizás no nos podemos poner de acuerdo sobre qué es lo bueno (unos dicen el placer, otros la utilidad o la perfección…) pero tal vez existan una serie de reglas objetivas que quien las sigue puede ir adquiriendo maestría en este arte de vivir.
Actúa con autenticidad, es decir, no actúes con hipocresía. No le eches la culpa a otros de lo que te corresponde a ti. Mantente despierto y vigilante.
Examina cada día tus actos, considera si no deberías haber actuado de otra manera.  Sócrates decía que una vida sin examen no merece la pena.
Aprende a ser comprensivo con los defectos de los demás –también con los propios-, pero no por eso consideres que son algo bueno. Compréndelo pero encuentra la manera de ir cambiando lo que puedas cambiar.
Escucha las razones y expón las tuyas, considera que no se sabe todo desde el principio y hay enseñanzas que podemos recibir de otros. Aunque no aceptes lo que te digan da la posibilidad a otros a que den sus razones.
Las reglas del arte de vivir se aprenden de nuestro entorno, pero también tenemos un conocimiento profundo: la conciencia, una voz que nos habla y nos dirige. Si no la acallamos puede decirnos las reglas del arte de vivir una vida buena. Por ejemplo: actúa de tal manera que no te importase que los demás actuaran de la misma manera. Es decir, haz a los demás lo que quieres que te hagan y no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan. Esto es ciertamente, un “regla de oro” de este arte.

Gustavo Antillano / @gantillano





domingo, 6 de septiembre de 2026

SER

 
 
“SER”
Soy porque existo.
Existo, porque soy quien soy.
Sólo en el mundo de los sueños,
una persona es feliz,
pues de ahí nacen los verdaderos deseos.
Nacemos cuando podemos
imaginar nuestro mundo,
morimos cuando perdemos
el derecho a soñar.
 
@gantillano


martes, 11 de agosto de 2026

INTELIGENCIA ESPIRITUAL EN TIEMPOS DE CAMBIO




El término inteligencia proviene del latín “intelligentia”, que a su vez deriva de “inteligere”, palabra compuesta por otros dos términos: intus (“entre”) y legere (“escoger”). Por lo tanto, el origen etimológico del concepto de inteligencia hace referencia a quien sabe escoger: la inteligencia permite seleccionar las mejores opciones para solucionar un problema.

Existen tres niveles de inteligencia que un ser humano debería desarrollar para realizarse y vivir la vida con plenitud, en especial en estos tiempos de cambios profundos en nuestra sociedad.


La inteligencia racional u operativa. Es la que se nos enseña en las escuelas: la habilidad de razonar paso a paso e ir tomando decisiones en base a la información que vamos recibiendo. Esta inteligencia nos permite retener datos, procesar la información, relacionarla, e ir resolviendo situaciones prácticas. Sin embargo, aunque una persona tenga un alto cociente de esta inteligencia operativa, eso no significa que vaya a ser capaz de crear unas buenas relaciones afectivas, encontrarle un sentido a la vida o ser más feliz.


La inteligencia emocional es la capacidad para reconocer los sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos. El término fue popularizado por Daniel Goleman, con su célebre libro: Inteligencia emocional. Goleman estima que la inteligencia emocional se puede organizar en cinco capacidades: conocer las emociones y sentimientos propios, manejarlos, reconocerlos, crear la propia motivación, y gestionar las relaciones. Con esta inteligencia desarrollamos ciertas capacidades personales para resolver problemas que afectan a nuestras relaciones o la buena convivencia social.


La inteligencia espiritual: Danah Zoar (estudió física y filosofía y luego psicología y teología en Harvard) y su esposo Ian Marshall (psiquiatra), vinculan el concepto “espiritualidad” con el de “inteligencia”.

Dicen que Inteligencia Espiritual es la “…inteligencia con la que afrontamos y resolvemos problemas de significados y valores; la inteligencia con que podemos poner nuestros actos y nuestras vidas en un contexto más amplio, más rico y significativo; la inteligencia con que podemos determinar que un curso de acción o un camino vital es más valioso que otro. La Inteligencia Espiritual es la base necesaria para el eficaz funcionamiento tanto del Cociente Intelectual como de la Inteligencia Emocional. Es nuestra inteligencia primordial”.

También sería la capacidad de dar una respuesta a la pregunta: ¿Quién soy?, de encontrar un sentido profundo a la vida y permanecer alineado con los principios espirituales.

Las características que definen una alta Inteligencia Espiritual incluyen (entre otras):
Capacidad de ser flexible (activo y espontáneamente adaptable).

Permanecer pacifico y estable con independencia de cuáles sean las circunstancias.

Poseer un alto nivel de conciencia de sí mismo. Capacidad de afrontar y usar el sufrimiento para aprender y crecer.

Capacidad de afrontar y trascender el dolor.

La cualidad de ser inspirado por visiones y valores.

Concentrar la mente en pensamientos elevados.

Tener sentimientos nobles y compasivos hacia todos los seres humanos.

Marcada tendencia a preguntar “¿Por qué?” o “¿Y si?” y a pretender respuestas fundamentales.

Comprender el sentido de la obra de la vida.

Visión holística del mundo.

En la dimensión espiritual, hay cuatro niveles de conocimiento que se necesitan desarrollar para progresar:

Información: Requiere de las capacidad de escuchar, tener curiosidad e interés en aprender. Es necesario tener una mente abierta. Estar atentos. Necesitamos escuchar nuevas ideas porque de esta forma podemos desarrollar nuevas perspectivas.

Conocimiento: adquirir conocimiento espiritual significa reflexionar. Selecciono algunas de estas ideas y profundizo en su significado, ya que necesito entender. Sin entendimiento no habrá motivación para ponerlo en la práctica.

Sabiduría: Aplico las enseñanzas espirituales en mi vida. Adopto un compromiso: utilizar ese entendimiento en la acción. Aprendo a utilizarlo cuando surgen dificultades y problemas. La persona sabia sabe transformar el conocimiento en acción.  Sabe utilizar las virtudes y los valores para resolver cualquier conflicto.

Verdad: ¿qué es la verdad? La verdad es Ser. Yo soy eso. La verdad por ejemplo es vivir plenamente consciente de que soy paz, soy paciente, soy tolerante, soy compasivo. Hay algo estable que he sabido crear en mi interior, más allá de los cambios y las influencias de las situaciones externas.
Cuando pensamos en una nueva conciencia en nuestra sociedad, o de retornar a algo original, eso también significa desarrollar unos nuevos valores. Tal y como dijo el autor francés André Malraux,“El Siglo XXI será espiritual, o no será”. Uno de los problemas en el mundo actual es que los valores son excesivamente materialistas o superficiales y esto no permite que el ser humano sea feliz, pacifico y tenga un propósito en su vida.

¿Qué son los valores?

Los valores son un nivel o una ética de cómo vivir. Los valores dan una dirección a la persona o a una sociedad, y también dan un sentimiento de identidad. Los valores son muy importantes, tanto para el individuo como para los países. Hay diferentes tipos de valores: personales, sociales y espirituales. Algunas veces van los tres de la mano, pero no siempre. Los valores políticos o religiosos están englobados en la categoría de valores sociales. Lo espiritual puede estar en lo religioso  y en lo social, pero no necesariamente. Lo que sucede con los valores espirituales es que con el transcurrir del tiempo se convierten en algo rutinario, no se practican, y pasan a convertirse en una tradición, es decir, se vuelven superficiales.

¿Qué queremos decir cuando hablamos de valores espirituales? Son cualidades como la tolerancia, la compasión, el respeto, el perdón o la humildad. Conocemos muchas de estas virtudes pero no las practicamos. Se convierten tan solo en un valor social o religioso, pero no son realmente un valor espiritual en la gran mayoría de nuestra sociedad. Para que un valor sea espiritual ha de ser práctico y practicado. Lo sabemos pero no lo hacemos, lo oímos pero no lo escuchamos correctamente. Así que una nueva conciencia significa retornar al entendimiento personal y la práctica de estos valores espirituales.

La persona que ha desarrollado su inteligencia espiritual ha descubierto un nuevo lenguaje, el silencio, y se da cuenta que la vida tiene un sentido más profundo y trascendente. Experimenta su dimensión espiritual, se conecta con sus valores más auténticos, sabe reconocer la importancia de sus pensamientos y del impacto que éstos crean en su entorno. La inteligencia espiritual es aprender a mirar en nuestro interior y crear paz y silencio en la mente. A través del silencio podemos conocernos en profundidad, y conocer mejor a los demás. También me permite saber quién soy, clarificar mi identidad espiritual y el propósito de mi existencia.

@gantillano 









miércoles, 17 de junio de 2026

DE LA ADVERSIDAD A LA ESPERANZA



La inmediatez de las dificultades que nos suceden y que pueden ocupar un amplio espectro de conflictos y sufrimientos exigen nuestro esfuerzo cotidiano, y a menudo, ocupan la mayor parte de nuestras energías y nuestro tiempo quitándonos la posibilidad de vislumbrar nuestra perspectiva de vida.


"El hombre tiene la peculiaridad de que no puede vivir si no mira al futuro" y esto reviste toda una filosofía que requiere de nosotros la mayor predisposición para afrontar el presente sin perder de vista nuestros grandes objetivos y anhelos. Que el árbol no nos impida la visión del bosque
 implica mantener la perspectiva que facilita el rumbo.

Decía Nietzche: "Quien tiene algo por qué vivir, es capaz de soportar cualquier cómo".


Mirar el futuro a partir de nuestros proyectos, aspiraciones, anhelos o simplemente a partir de quienes nos necesitan a su lado implica infundirnos de la energía que revitaliza nuestro físico y reconforta nuestro espíritu.


El pesimismo, la falta de esperanza y la sensación que nos invade cuando no hallamos las salidas a nuestras dificultades tienen su punto de partida en
 la actitud que cada uno asuma frente a la adversidad, actitud que puede darnos la oportunidad de tomar el control de la situación y no a la inversa, asumiendo con dignidad y responsabilidad el desafío que la vida nos impone, aun cuando no haya alternativas.

"La emoción, que constituye sufrimiento, deja de serlo tan pronto como nos formamos una idea clara y precisa del mismo", decía Spinoza en su "Ética".


La vida constituye una verdadera escuela para el espíritu y cada una de sus existencias tiene por lo tanto un significado trascendente, no sólo a partir
 de nuestras realizaciones sino también de nuestras privaciones, luchas y sufrimientos.

Todo ellos nos ejercitan  en el desarrollo de aptitudes y capacidades para nuestro desenvolvimiento, compensando nuestras carencias materiales y espirituales.


No existen dos vidas iguales. Cada vida es distinta porque cada espíritu la ha forjado a partir de una historia diferente. La unicidad es lo que diferencia cada situación y cada desafío. Nadie puede ocupar nuestro lugar y somos nosotros quienes debemos encontrar el sentido a nuestro esfuerzo y a nuestra
 lucha. La llave está en nuestra actitud frente a la adversidad siendo los únicos responsables de nuestros actos, de nuestras obras, de lo que decimos y hacemos y también de lo que dejamos de hacer.

La humildad de nuestro proceder, la confianza en nuestros valores para concretar nuestros anhelos y el amor de los seres queridos son algunas de las herramientas con las que podemos contar para capitalizar nuestra experiencia de vida.



@gantillano 









domingo, 31 de mayo de 2026

UN CUENTO PARA UCEVISTAS

 



UN CUENTO PARA UCEVISTAS






Carlos Raul Villanueva paseaba por la Universidad Central de Venezuela, su universidad...

Se detiene frente al reloj y compra una chicha ligadita con ajonjolí.

Escucha que alguien lo llama. Voltea a todos lados hasta que levanta su cabeza y descubre que es el Gran Reloj quien le habla:

-¡Maestro, auxilio! ¡Ayúdenos! Estas horas son negras y pesadas. Son horas de brutalidad e ignorancia. 

Y suplicante añade:

-Por favor, sáqueme de aquí, regréseme al hermoso diseño que creó sobre su mesa de dibujo.

Calcinado por el sol, el gran reloj de la UCV continuaba su monólogo:

-Yo, maestro Carlos, apuré siempre a profesores y alumnos que llenos de alegrías, ideas, proyectos y sueños pasaban por aquí. Yo no fui diseñado para andar hacia atrás y usted lo sabe; solo puedo y debo andar hacia adelante, pero parece que algunos no lo entienden.

Carlos Raúl escuchaba en silencio...

-Mi base en forma helicoidal me inspira a ir hacia arriba, a ese lugar donde está usted junto a su colega, el gran arquitecto del universo. Soy el símbolo del tiempo universitario, que marca la sublime inteligencia que siempre me ha rodeado.

-Soy el vigilante silencioso del tiempo que alumnos y maestros invierten en descubrir los cimientos de la ciencia y la filosofía.

-Mis agujas señalan optimistas los segundos, que se convierten en minutos y estos en horas y luego en años.

-Soy mi estimado Carlos, el tiempo útil que jóvenes llenos de ilusiones, emplean para descubrir los misterios de la vida...

Tras una larga pausa, unió las agujas que giran en su esfera numerada y casi como si fuera a orar, marcando las 12 imploró con dolor:

-Maestro dígale a Calder que nos preste las nubes de la cubierta arqueada que flotan sobre nuestra Aula Magna.

-Dígale, que montados sobre ella, usted y yo podremos volar hacia un sitio donde existe que UCV que usted soñó.

-¡Apúrese Maestro! Vargas nos espera y nos recuerda que el mundo no es de los violentos, sino de los justos que habitan en él.

Y mientras escuchaba al reloj, Villanueva terminó de tomar su chicha, tras una breve pero significativa pausa, con dulzura en la voz dijo:

-No querido reloj Tú, Calder, Vargas y yo, nos quedamos aquí acompañando a los justos, a los que piensan, enseñan, estudian y aman la Libertad.

Recogiendo sus instrumentos de diseño, Villanueva levantó su cabeza y con el sol de frente le dijo al Gran Reloj:

-Ten calma, guía el tiempo, que lo que hay aquí es un problema de plomería; se rompió una cloaca y la porquería, las ratas y las cucarachas han invadido momentáneamente este recinto.

-No te preocupes, seguramente ya vienen 50mil plomeros de boinas azules a limpiarlo.

El reloj más erguido que nunca, miró con nostalgia hacia tierra de nadie, hacia las instalaciones de su ahora mancillada Casa de Estudios. Uno de sus números, como si fuera una lágrima se desprendió de su esfera y cayó sobre la Plaza del Rectorado.

-Ten calma, no eres el único reloj que se queja en Venezuela. los relojes como tú, nos alertan que el tiempo se diluye en esperanzas inútiles. Solo te pido lo que sabes dar, dame tiempo Reloj Ucevista. Ese tiempo que tú mismo marcas, el que nos avergüenza después que pasa por no haber tomado partido por la verdad.

-Por favor, tranquilízate, pronto será todo como antes, recuerda que eres el principal testigo de que la UCV SIEMPRE HA VENCIDO LA SOMBRA, la brutalidad y la estupidez; que en vano tantas veces ha tratado de posarse en ella.

UN UCEVISTA
@gantillano




martes, 12 de mayo de 2026

AUTOESTIMA, EMPATÍA E INTELIGENCIA EMOCIONAL




He sido testigo los últimos años de las desastrosas consecuencias de las acciones de personas con bajos niveles de inteligencia emocional, se que esta es una realidad cotidiana que de alguna u otra forma, todos enfrentados. He querido rescatar, para la reflexión, algunos conceptos sobre el tema. Espero que puedan ser de ayuda para entender el comportamiento de algunas personas a nuestro alrededor y también, para analizar nuestro comportamiento frente a este tipo de personajes con notables limitaciones emocionales.

La autoestima es una actitud positiva hacia uno mismo que consiste en habituarnos a pensar, sentir y actuar de la forma más sana, feliz y auto satisfactoria que buenamente podamos, teniendo en cuenta el momento presente y el fututo.

La autoestima implica también conocernos a nosotros mismos, auto aceptarnos incondicionalmente, considerarnos en forma positiva y atender y cuidar nuestra salud, bienestar y desarrollo personal. A pesar de que a simple vista parezca lo contrario, la autoestima no es algo opuesto a la capacidad de ser sociable y la asertividad y la autoestima están muy relacionadas.

La inteligencia emocional se define como la habilidad de comprender y manejar nuestras emociones y las de quienes nos rodean, de la forma más satisfactoria y conveniente.

Podemos distinguir dos tipos de Inteligencia Emocional:

Inteligencia emocional intrapersonal. Es similar a lo que entendemos por autoestima aunque centrándose en los sentimientos. Debemos de darnos cuenta de nuestros propios sentimientos y deseos, de los estados de ánimo y de nuestros pensamientos, tener autocontrol de estas emociones, pero solo para mantenerlas en equilibrio y auto motivarnos.

Inteligencia emocional interpersonal. En las relaciones que mantenemos con otras personas, es la habilidad para relacionarnos de forma eficaz con nuestras emociones y las de los demás. Para esto hay que ser capaz de expresar adecuadamente nuestras emociones a nivel verbal y no verbal, ayudar a los demás a experimentar emociones positivas y reducir las negativas, conseguir que las relaciones interpersonales nos ayuden a conseguir nuestras metas, a realizar nuestros deseos y experimentar el máximo posible de emociones positivas y reducir las emociones negativas.

Un factor clave en la inteligencia emocional es la empatía, que no es más que la capacidad de ponernos en el lugar de otra persona y de considerar las cosas desde su punto de vista, comprendiendo también sus sentimientos, pero no es necesario compartirlos.

Las personas empáticas permanecen atentas a las señales verbales y no verbales de aquellos con quienes interactúan, siendo capaces de percibir no solo sus mensajes si no también sus deseos y sentimientos.

Para ser empáticos también tenemos que ser conscientes de nuestras propias emociones y saber manejarlas para impedir que se desborden, ya que captar las emociones de los demás supone estar atentos y percibir las señales sutiles que emiten.

Por todo esto, quien es capaz de sintonizar con su propio mundo emocional está más capacitado para comprender los procesos emocionales que experimentan los otros. 


@gantillano





jueves, 7 de mayo de 2026

ENERGÍA RECLAMADA


Quiero que repitas conmigo;


Le quito mi energía a todo lo que no me eligió.

A todo lo que me tuvo cerca y no me reconoció.

A todo lo que me dio señales confusas.

Hoy dejo de insistir donde no hay claridad.

Le quito mi energía a los vínculos que me drenaron.

A los lugares donde tuve que apagarme.

Ya no voy a mendigar atención.

Ya no voy a pedir amor.

Ya no voy a negociar mi paz.

Porque entendí algo.


Lo que no me elige, me está mostrando,

donde no pertenezco. 


Hoy me elijo ante todo.



@gantillano




 

ESTOY BIEN





William Shakespeare decía: "Siempre me siento feliz, ¿sabes porqué?. Porque no espero nada de nadie; esperar siempre duele. Los problemas no son eternos, siempre tienen solución, lo único que no se resuelve es la muerte. No permitas que nadie te insulte, te humille o te baje la autoestima.  Los gritos son el alma de los cobardes, de los que no tienen razón. Siempre encontraremos gente que te quiere culpar de sus fracasos. Hay que ser fuertes y levantarse de los tropiezos que nos pone la vida, para avisarnos que después de un túnel oscuro y lleno de soledad, vienen cosas muy buenas. "No hay mal que por bien no venga".  Por eso, disfruta la vida que es muy corta, por eso ámala, se feliz y siempre sonríe. Solo vive intensamente para ti y por ti. Recuerda: Antes de discutir-respira; antes de hablar-escucha; antes de escribir-piensa; antes de herir-siente; antes de rendirte-intenta; antes de morir-VIVE.  La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los demás y a admirar sus cualidades. Que quien no valora lo que tiene, algún día se lamentará por haber perdido y que quien hace mal algún día recibirá su merecido. Si quieres ser feliz haz feliz a alguien, si quieres recibir, da un poco de ti, rodéate de buenas personas y sé una de ellas. Recuerda, a veces de quien menos esperas es quien te hará vivir buenas experiencias¡. Nunca arruines tu presente por un pasado que no tiene futuro. Una persona fuerte sabe cómo mantener en orden su vida. Aún con lágrimas en los ojos, se las arregla para decir   con una sonrisa "Estoy bien".
@gantillano






viernes, 24 de abril de 2026

SOLO SÉ QUE NO SÉ NADA...





“Solo sé que no se nada y, al saber que no sé nada, algo sé; porque sé que no sé nada”
Sócrates



Si usted no sabe que sabe, cree que no sabe. Por otro lado, si cree que sabe y no sabe, actúa como si supiese. Esto puede provocar graves consecuencias.
Todos somos ignorantes, pero en temas diferentes. Al ser humano le es imposible saberlo todo. Reconocer la ignorancia en alguna cosa es ya un conocimiento, porque abre la puerta del aprendizaje.
Nuestra mayor ignorancia es no saber que no sabemos. La arrogancia es ceguera cognitiva. Es volverse ciego al conocimiento.
Todo lo que aprendemos en la vida pasa por cuatro fases, y la ignorancia es la primera fase del aprendizaje.
En la fase de la ignorancia, no saber cuánto no sabemos. Cuanto llegamos a saber que no sabemos, es que ya estamos aprendiendo y entramos en la segunda fase.
La segunda fase es tener una buena información sobre alguna cosa, es decir, cuanto sabemos y cuánto no sabemos.
La tercera fase es la del conocimiento. Es cuando sabemos cuánto sabemos. ¿De qué modo comienza la fase de conocimiento? Con la confusión. Al pasar de la fase (estar informados) a la tercera (conocimiento), hay que cruzar el territorio de la confusión. Cuando llegamos a  este punto, muchos abandonan el proceso de aprendizaje, ya que no soportan atravesar la confusión. Si supiéramos y entendiésemos  la importancia que tiene esta etapa del conocimiento, el aprendizaje sería mucho mejor. Pero esto no es lo que sucede, Las personas temen la confusión (Dios mío, no entienden nada. No lo consigo. Es demasiado difícil para mi cabeza!), porque no quieren abandonar la zona de comodidad.
Si usted se siente un poco confundido al leer este artículo, eso es una buena señal. Quiere decir que está dispuesto incorporar nuevos conocimientos.
Si ante nuestros ojos apareciera algo completamente nuevo, que nunca hubiéramos visto antes, nuestra primera percepción parecería confusa (¿qué es eso?). Pero nuestro cerebro tiene la capacidad de procesar informaciones, siempre y cuando estemos abiertos para que eso ocurra, y tarde lo que era confuso se volverá familiar, y lo que incomprensible se volverá obvio. Como ya he dichos arrogancia (el orgullo, la soberbia), es ceguera cognitiva. Asumir una pose de sabelotodo significa cerrar los canales al conocimiento. Para llegar al conocimiento, necesario abrirse a lo nuevo y tener voluntad para aprender, para, sin miedo (¡al contrarío!), penetrar en lo desconocido. Solamente de esta manera es posible superar dificultades y atravesar la confusión.
En la plenitud del conocimiento (que no significa saberlo todo, sino saber bien lo que se sabe), se llega a la cuarta fase del aprendizaje: la sabiduría. Nuestro cerebro ha conseguido asimilar de tal manera ese conocimiento que ya no necesitamos prestarle atención, está en nosotros, forma parte de nuestra estructura mental. En esta fase, la persona no sabe cuánto (o cómo) sabe.
El bebé nace sin saber caminar. Al principio, ni siquiera sabe que no sabe. Más tarde, cuando ve a otras personas andando, desea también caminar, y entonces se da cuenta de que no sabe. Al tomar conciencia de su ignorancia, comienza a aprender. Después realiza las primeras tentativas y al principio no consigne ningún resultado, pero ya se da cuenta de lo que debe hacer. Entonces comienza a probar con más ahínco, da dos o tres pasos y se cae. Lo intenta de nuevo y se cae. Se siente confundido y lo intenta nuevamente. Y continúa cayéndose, pero no renuncia, hasta que aprende. Pasado algún tiempo, aquello que le había exigido tanto es fuerzo para aprenderlo se convierte en algo tan simple que ni siquiera se da cuenta de que está caminando.
Somos inconscientemente incompetentes en la primera fase, conscientemente incompetentes en la segunda, conscientemente competentes en la tercera, e inconscientemente competentes en la cuarta. Así es el proceso de aprendizaje.

Gustavo Antillano 
@gantillano



CONTRADICCIONES






A veces todo me parece poco, a veces lo poco me parece mucho, pero al final recuerdo que es inútil medir la vida en cantidades y que lo realmente importante son las calidades.

A veces me reprimo justo en el momento en que más cosas quería decir,  por suerte, creo que hay silencios que expresan incluso más que las palabras.

Tal vez, en algún momento quise ser perfecto, pero hoy estoy encantado de ser completamente imperfecto y de encontrarme en el camino con personas que también lo son, pero que sin embargo llenan mi vida de luz.

A veces quiero dar, pero en otras ocasiones necesito recibir, a veces no soy tan fuerte y estoy débil para dar.

No soy una línea recta, tengo días buenos, malos y regulares, aunque en muchos momentos de mi vida han predominado los buenos.

Existen etapas y caminos, también existen formas diferentes de caminar. Estoy aprendiendo a controlar mi impaciencia para esperar a recoger los frutos que voy sembrando.

Tengo un reto, aprender a vivir mejor cada día. Ser feliz, esperando menos y dando más. Controlando menos, improvisando más. Tal vez no existe una ecuación matemática de la felicidad, sin embargo, Dios siempre me lleva por el mejor de los caminos.


@gantillano









lunes, 13 de abril de 2026

LA FRUSTRACIÓN ES TU PEOR ENEMIGO

 



Cuando la frustración se convierte en un problema 


La frustración se convierte en un problema cuando no se gestiona adecuadamente, afectando negativamente la salud mental y física, las relaciones interpersonales y la capacidad para alcanzar objetivos. Las consecuencias incluyen estrés, ansiedad, baja autoestima, problemas para dormir, e incluso la posibilidad de desarrollar síntomas como la procrastinación, el abuso de sustancias o la depresión. La clave está en desarrollar habilidades de afrontamiento saludables para superar los obstáculos y mantener un bienestar emocional. 


Impacto en la salud mental y física


  • Estrés y ansiedad: La frustración persistente alimenta el estrés y puede desencadenar síntomas de ansiedad. 
  • Baja autoestima: Puede llevar a una percepción negativa de uno mismo y a dudar de las propias capacidades. 
  • Problemas físicos: La frustración puede manifestarse a través de dolores de cabeza, problemas digestivos, tensión muscular y alteraciones del sueño.
  • Depresión y aislamiento: Si no se maneja, puede conducir a la pérdida de interés, sentimientos de desesperanza y aislamiento social. 

Impacto en las relaciones y la vida diaria


  • Conflictos interpersonales: La irritabilidad puede dañar las relaciones con otras personas. 
  • Pérdida de motivación y procrastinación:Sentir que no se puede avanzar puede generar desmotivación y el deseo de evitar problemas, como la procrastinación. 
  • Dificultades en el afrontamiento: Una baja tolerancia a la frustración puede paralizar a las personas y hacer que abandonen sus objetivos ante la menor dificultad. 

Cómo se relaciona con las expectativas


  • Desajuste entre expectativas y realidad: La frustración surge cuando la realidad no coincide con las ideas o expectativas que tenemos. 
  • Rigidez en las expectativas: Las expectativas rígidas, especialmente en temas sensibles, intensifican el malestar cuando no se cumplen. 

Cómo superar la frustración


  • Desarrollar habilidades de afrontamiento:Aprender a gestionar el estrés, manejar las expectativas y ser más flexible es fundamental. 
  • Buscar apoyo profesional: Un terapeuta puede ofrecer herramientas y técnicas específicas para abordar y superar la frustración. 
  • Aterrizar las expectativas: Es importante ajustar las expectativas a la realidad y manifestar claramente las expectativas a otras personas. 


Estrategias para superar la frustración 


Para manejar la frustración de manera efectiva, es clave entender que es una emoción normal y luego aplicar estrategias para gestionarla en el momento y a largo plazo. 


Estrategias inmediatas para manejar la frustración


Si sientes que la frustración te desborda, estas técnicas te ayudarán a calmarte rápidamente:


  • Haz una pausa. Cuando te sientas abrumado, aléjate de la situación por unos minutos. Contar hasta diez o dar un pequeño paseo puede darte la perspectiva que necesitas.
  • Respira profundamente. La respiración profunda activa el sistema nervioso parasimpático, lo que relaja el cuerpo. Inhala lentamente por la nariz y exhala por la boca. Puedes repetir una frase tranquilizadora mientras lo haces, como "tómatelo con calma".
  • Utiliza la visualización. Cierra los ojos e imagina una escena o lugar que te transmita paz.
  • Descarga la energía reprimida. El ejercicio físico es una excelente manera de liberar la tensión acumulada. Puedes salir a caminar, bailar, correr o hacer yoga. 


Estrategias a largo plazo para manejar la frustración


Estas tácticas te ayudarán a construir una mayor tolerancia a la frustración con el tiempo:


  • Analiza la situación. Acepta que la frustración es una señal de que la realidad no coincide con tus expectativas. Identifica la causa de tu frustración y evalúa si está en tu control o no.
  • Cuestiona tus pensamientos. A menudo, la frustración se intensifica por una forma de pensar exagerada. En lugar de pensar "todo está arruinado", sustitúyelo por una afirmación más racional como: "Es frustrante, pero no es el fin del mundo".
  • Ajusta tus expectativas. Asegúrate de que tus metas sean realistas. Ten en cuenta los posibles obstáculos y acepta que el fracaso y los errores son parte del proceso.
  • Mejora tus habilidades para resolver problemas. Si la frustración surge por un obstáculo que sí puedes controlar, dedícale tiempo a encontrar una solución. Puedes escribir las opciones o pedir la opinión de otra persona.
  • Prioriza el bienestar general. Dormir lo suficiente, ejercitarte con regularidad y comer bien son fundamentales para manejar el estrés. Si estás descansado, será más fácil abordar situaciones frustrantes.
  • Busca apoyo. Hablar de lo que te frustra con un amigo, familiar o terapeuta puede aliviar la carga. Expresar tus sentimientos abiertamente puede ayudarte a procesarlos mejor. 


¿Cuándo buscar ayuda profesional?


Si sientes que tu frustración está fuera de control, te lleva a actuar de forma que luego lamentas o interfiere con tu vida, considera buscar la ayuda de un profesional. Un psicólogo o terapeuta puede enseñarte herramientas y técnicas para manejar la frustración y la ira de forma más efectiva. 


@gantillano