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martes, 11 de agosto de 2026

INTELIGENCIA ESPIRITUAL EN TIEMPOS DE CAMBIO




El término inteligencia proviene del latín “intelligentia”, que a su vez deriva de “inteligere”, palabra compuesta por otros dos términos: intus (“entre”) y legere (“escoger”). Por lo tanto, el origen etimológico del concepto de inteligencia hace referencia a quien sabe escoger: la inteligencia permite seleccionar las mejores opciones para solucionar un problema.

Existen tres niveles de inteligencia que un ser humano debería desarrollar para realizarse y vivir la vida con plenitud, en especial en estos tiempos de cambios profundos en nuestra sociedad.


La inteligencia racional u operativa. Es la que se nos enseña en las escuelas: la habilidad de razonar paso a paso e ir tomando decisiones en base a la información que vamos recibiendo. Esta inteligencia nos permite retener datos, procesar la información, relacionarla, e ir resolviendo situaciones prácticas. Sin embargo, aunque una persona tenga un alto cociente de esta inteligencia operativa, eso no significa que vaya a ser capaz de crear unas buenas relaciones afectivas, encontrarle un sentido a la vida o ser más feliz.


La inteligencia emocional es la capacidad para reconocer los sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos. El término fue popularizado por Daniel Goleman, con su célebre libro: Inteligencia emocional. Goleman estima que la inteligencia emocional se puede organizar en cinco capacidades: conocer las emociones y sentimientos propios, manejarlos, reconocerlos, crear la propia motivación, y gestionar las relaciones. Con esta inteligencia desarrollamos ciertas capacidades personales para resolver problemas que afectan a nuestras relaciones o la buena convivencia social.


La inteligencia espiritual: Danah Zoar (estudió física y filosofía y luego psicología y teología en Harvard) y su esposo Ian Marshall (psiquiatra), vinculan el concepto “espiritualidad” con el de “inteligencia”.

Dicen que Inteligencia Espiritual es la “…inteligencia con la que afrontamos y resolvemos problemas de significados y valores; la inteligencia con que podemos poner nuestros actos y nuestras vidas en un contexto más amplio, más rico y significativo; la inteligencia con que podemos determinar que un curso de acción o un camino vital es más valioso que otro. La Inteligencia Espiritual es la base necesaria para el eficaz funcionamiento tanto del Cociente Intelectual como de la Inteligencia Emocional. Es nuestra inteligencia primordial”.

También sería la capacidad de dar una respuesta a la pregunta: ¿Quién soy?, de encontrar un sentido profundo a la vida y permanecer alineado con los principios espirituales.

Las características que definen una alta Inteligencia Espiritual incluyen (entre otras):
Capacidad de ser flexible (activo y espontáneamente adaptable).

Permanecer pacifico y estable con independencia de cuáles sean las circunstancias.

Poseer un alto nivel de conciencia de sí mismo. Capacidad de afrontar y usar el sufrimiento para aprender y crecer.

Capacidad de afrontar y trascender el dolor.

La cualidad de ser inspirado por visiones y valores.

Concentrar la mente en pensamientos elevados.

Tener sentimientos nobles y compasivos hacia todos los seres humanos.

Marcada tendencia a preguntar “¿Por qué?” o “¿Y si?” y a pretender respuestas fundamentales.

Comprender el sentido de la obra de la vida.

Visión holística del mundo.

En la dimensión espiritual, hay cuatro niveles de conocimiento que se necesitan desarrollar para progresar:

Información: Requiere de las capacidad de escuchar, tener curiosidad e interés en aprender. Es necesario tener una mente abierta. Estar atentos. Necesitamos escuchar nuevas ideas porque de esta forma podemos desarrollar nuevas perspectivas.

Conocimiento: adquirir conocimiento espiritual significa reflexionar. Selecciono algunas de estas ideas y profundizo en su significado, ya que necesito entender. Sin entendimiento no habrá motivación para ponerlo en la práctica.

Sabiduría: Aplico las enseñanzas espirituales en mi vida. Adopto un compromiso: utilizar ese entendimiento en la acción. Aprendo a utilizarlo cuando surgen dificultades y problemas. La persona sabia sabe transformar el conocimiento en acción.  Sabe utilizar las virtudes y los valores para resolver cualquier conflicto.

Verdad: ¿qué es la verdad? La verdad es Ser. Yo soy eso. La verdad por ejemplo es vivir plenamente consciente de que soy paz, soy paciente, soy tolerante, soy compasivo. Hay algo estable que he sabido crear en mi interior, más allá de los cambios y las influencias de las situaciones externas.
Cuando pensamos en una nueva conciencia en nuestra sociedad, o de retornar a algo original, eso también significa desarrollar unos nuevos valores. Tal y como dijo el autor francés André Malraux,“El Siglo XXI será espiritual, o no será”. Uno de los problemas en el mundo actual es que los valores son excesivamente materialistas o superficiales y esto no permite que el ser humano sea feliz, pacifico y tenga un propósito en su vida.

¿Qué son los valores?

Los valores son un nivel o una ética de cómo vivir. Los valores dan una dirección a la persona o a una sociedad, y también dan un sentimiento de identidad. Los valores son muy importantes, tanto para el individuo como para los países. Hay diferentes tipos de valores: personales, sociales y espirituales. Algunas veces van los tres de la mano, pero no siempre. Los valores políticos o religiosos están englobados en la categoría de valores sociales. Lo espiritual puede estar en lo religioso  y en lo social, pero no necesariamente. Lo que sucede con los valores espirituales es que con el transcurrir del tiempo se convierten en algo rutinario, no se practican, y pasan a convertirse en una tradición, es decir, se vuelven superficiales.

¿Qué queremos decir cuando hablamos de valores espirituales? Son cualidades como la tolerancia, la compasión, el respeto, el perdón o la humildad. Conocemos muchas de estas virtudes pero no las practicamos. Se convierten tan solo en un valor social o religioso, pero no son realmente un valor espiritual en la gran mayoría de nuestra sociedad. Para que un valor sea espiritual ha de ser práctico y practicado. Lo sabemos pero no lo hacemos, lo oímos pero no lo escuchamos correctamente. Así que una nueva conciencia significa retornar al entendimiento personal y la práctica de estos valores espirituales.

La persona que ha desarrollado su inteligencia espiritual ha descubierto un nuevo lenguaje, el silencio, y se da cuenta que la vida tiene un sentido más profundo y trascendente. Experimenta su dimensión espiritual, se conecta con sus valores más auténticos, sabe reconocer la importancia de sus pensamientos y del impacto que éstos crean en su entorno. La inteligencia espiritual es aprender a mirar en nuestro interior y crear paz y silencio en la mente. A través del silencio podemos conocernos en profundidad, y conocer mejor a los demás. También me permite saber quién soy, clarificar mi identidad espiritual y el propósito de mi existencia.

@gantillano 









viernes, 24 de abril de 2026

SOLO SÉ QUE NO SÉ NADA...





“Solo sé que no se nada y, al saber que no sé nada, algo sé; porque sé que no sé nada”
Sócrates



Si usted no sabe que sabe, cree que no sabe. Por otro lado, si cree que sabe y no sabe, actúa como si supiese. Esto puede provocar graves consecuencias.
Todos somos ignorantes, pero en temas diferentes. Al ser humano le es imposible saberlo todo. Reconocer la ignorancia en alguna cosa es ya un conocimiento, porque abre la puerta del aprendizaje.
Nuestra mayor ignorancia es no saber que no sabemos. La arrogancia es ceguera cognitiva. Es volverse ciego al conocimiento.
Todo lo que aprendemos en la vida pasa por cuatro fases, y la ignorancia es la primera fase del aprendizaje.
En la fase de la ignorancia, no saber cuánto no sabemos. Cuanto llegamos a saber que no sabemos, es que ya estamos aprendiendo y entramos en la segunda fase.
La segunda fase es tener una buena información sobre alguna cosa, es decir, cuanto sabemos y cuánto no sabemos.
La tercera fase es la del conocimiento. Es cuando sabemos cuánto sabemos. ¿De qué modo comienza la fase de conocimiento? Con la confusión. Al pasar de la fase (estar informados) a la tercera (conocimiento), hay que cruzar el territorio de la confusión. Cuando llegamos a  este punto, muchos abandonan el proceso de aprendizaje, ya que no soportan atravesar la confusión. Si supiéramos y entendiésemos  la importancia que tiene esta etapa del conocimiento, el aprendizaje sería mucho mejor. Pero esto no es lo que sucede, Las personas temen la confusión (Dios mío, no entienden nada. No lo consigo. Es demasiado difícil para mi cabeza!), porque no quieren abandonar la zona de comodidad.
Si usted se siente un poco confundido al leer este artículo, eso es una buena señal. Quiere decir que está dispuesto incorporar nuevos conocimientos.
Si ante nuestros ojos apareciera algo completamente nuevo, que nunca hubiéramos visto antes, nuestra primera percepción parecería confusa (¿qué es eso?). Pero nuestro cerebro tiene la capacidad de procesar informaciones, siempre y cuando estemos abiertos para que eso ocurra, y tarde lo que era confuso se volverá familiar, y lo que incomprensible se volverá obvio. Como ya he dichos arrogancia (el orgullo, la soberbia), es ceguera cognitiva. Asumir una pose de sabelotodo significa cerrar los canales al conocimiento. Para llegar al conocimiento, necesario abrirse a lo nuevo y tener voluntad para aprender, para, sin miedo (¡al contrarío!), penetrar en lo desconocido. Solamente de esta manera es posible superar dificultades y atravesar la confusión.
En la plenitud del conocimiento (que no significa saberlo todo, sino saber bien lo que se sabe), se llega a la cuarta fase del aprendizaje: la sabiduría. Nuestro cerebro ha conseguido asimilar de tal manera ese conocimiento que ya no necesitamos prestarle atención, está en nosotros, forma parte de nuestra estructura mental. En esta fase, la persona no sabe cuánto (o cómo) sabe.
El bebé nace sin saber caminar. Al principio, ni siquiera sabe que no sabe. Más tarde, cuando ve a otras personas andando, desea también caminar, y entonces se da cuenta de que no sabe. Al tomar conciencia de su ignorancia, comienza a aprender. Después realiza las primeras tentativas y al principio no consigne ningún resultado, pero ya se da cuenta de lo que debe hacer. Entonces comienza a probar con más ahínco, da dos o tres pasos y se cae. Lo intenta de nuevo y se cae. Se siente confundido y lo intenta nuevamente. Y continúa cayéndose, pero no renuncia, hasta que aprende. Pasado algún tiempo, aquello que le había exigido tanto es fuerzo para aprenderlo se convierte en algo tan simple que ni siquiera se da cuenta de que está caminando.
Somos inconscientemente incompetentes en la primera fase, conscientemente incompetentes en la segunda, conscientemente competentes en la tercera, e inconscientemente competentes en la cuarta. Así es el proceso de aprendizaje.

Gustavo Antillano 
@gantillano



lunes, 13 de abril de 2026

FÁBULA DE LA AVISPA BRAVA - Aquiles Nazoa




Fábula de la Avispa Brava

La avispa aquel día, desde la mañana, 
como de costumbre, bravísima andaba. 
El día era hermoso, la brisa liviana; 
cubierta la tierra, de flores estaba 
y mil pajaritos los aires cruzaban. 

Pero a nuestra avispa -nuestra avispa brava- 
nada le atraía, no veía nada 
por ir como iba, comida de rabia. 


"Adiós", le dijeron unas rosas blancas 
y ella ni siquiera se volvió a mirarlas 
por ir abstraída, torva, ensimismada, 
con la furia sorda que la devoraba. 

"Buen día" le dijo, la abeja, su hermana 
y ella que de furia, casi reventaba, 
por toda respuesta, le echo una roncada 
que a la pobre abeja, dejo anonadada. 

Ciega como iba, la avispa de rabia, 
repentinamente, como en una trampa, 
se encontró metida, dentro de una casa. 


Echando mil pestes, al verse encerrada, 
en vez de ponerse, serena y con calma 
a buscar por donde, salir de la estancia, 
¿sabéis lo que hizo? ¡Se puso más brava! 
Se puso en los vidrios, a dar cabezadas, 
sin ver en su furia, que a corta distancia 
ventanas y puertas, abiertas estaban; 
y como en la ira, que la dominaba 
casi no veía, por donde volaba, 
en una embestida, que dio de la rabia 
cayó nuestra avispa, en un vaso de agua. 

¡Un vaso pequeño, menor que una cuarta 
donde hasta un mosquito, nadando se salva! 
Pero nuestra avispa, nuestra avispa brava, 
más brava se puso, al verse mojada, 
y en vez de ocuparse, la muy insensata, 
de ganar la orilla, batiendo las alas 
se puso a echar pestes y a tirar picadas 
y a lanzar conjuros y a emitir mentadas. 

Y así, poco a poco, fue quedando exhausta 
hasta que furiosa, pero emparamada, 
terminó la avispa por morir ahogada. 


Tal como la avispa, que cuenta esta fábula, 
el mundo está lleno, de personas bravas, 
que infunden respeto, por su mala cara, 
que se hacen famosas, debido a sus rabias 
y al final se ahogan, en un vaso de agua.




AQUILES NAZOA


lunes, 23 de febrero de 2026

NECESITAMOS UN CAMBIO






Necesitamos un cambio, una conversión relacional radical. Convocar a la reciprocidad desde la diferenciación, desde el mutuo re-conocimiento. Exijamos la aceptación de la diferencia.

Es necesario reconocer la energía que brota de los opuestos, de la multiplicidad y de saber situar los contrarios, y dialogar con lo distinto. Es un proceso terapéutico arduo, trabajoso y gratificante a la vez, que lleva a una nueva relación más espontánea e igualitaria.

Desde las necesidades de este mundo, desde la ética y la teología comencemos a reclamar más y más la misericordia, la piedad, la fidelidad, la ternura, la vulnerabilidad, la compasión, el cuidado de la vida..., actitudes y expresiones del alma equilibrada, que apuntan a la esperanza de una posible curación relacional. El "derecho de la misericordia", "la solidaridad compasiva", "la ética de la piedad", la necesidad de unas relaciones en las que el amor y la ternura se expliciten..., expresan algo más que un vago deseo en algunos sectores minoritarios.

Soñemos una nueva era donde la sensibilidad emerge como un llamado a sustituir la agresividad competitiva por la compasión solidaria, donde el espíritu de colaboración sustituya a la orgullosa competencia.

Necesitamos un cambio espiritual y cultural que afecte profundamente a las relaciones y a la comunicación humana; una forma de interrelacionarnos cualitativamente distinta.

Es el paso de la "verticalidad" jerárquica a la vivencia más "horizontal" y solidaria de las relaciones; el paso de la "complementariedad" a la alteridad y el reconocimiento en la diferencia. Es nuestra responsabilidad individual y colectiva hacer una aportación indeclinable para el bien de toda la creación y de la humanidad completa; es, pues, necesario que nuestra voz sea escuchada y nuestra compañía aceptada y comprendida. Es necesario también entrar con humildad y valentía en ese proceso de purificación y re-creación.

Una ética realista y universal reclama un cambio básico, una conversión total de las relaciones ya muy deterioradas y empobrecidas, como primer instrumento de paz y concordia en la justicia.

Exigimos el restablecimiento de unas relaciones fraternas y justas queridas por Dios y a las que toda la creación tiene derecho, y ofrecemos la mano de la reconciliación y cooperación. Esto es mucho más que una reivindicación interesada, es una denuncia alertadora y urgente para bien de toda la humanidad y de toda la creación. Porque nuestro país y nuestra comunidad necesitan una sanación física y espiritual.


@gantillano






jueves, 20 de noviembre de 2025

VAS POR BUEN CAMINO

 


Hoy detente un momento y mira todo lo que has logrado. Muchas veces no te das cuenta, pero has avanzado mucho más de lo que imaginas.

Nada de esto fue suerte. Fuiste tú, tu entrega de cada día, tu constancia cuando nadie miraba, tu forma de levantarte incluso cuando el alma pesaba un poco más. Fuiste tú con tus ganas, con esa fe que mantuviste en los días difíciles y con el cariño que pusiste en cada paso aunque doliera seguir. Has crecido, has aprendido, te has sostenido en silencio. Por eso hoy mirate con ternura, felicitate, reconoce tu camino y date crédito por todo lo que hiciste incluso cuando estabas con cansancio. Sigue adelante con esa misma verdad, porque la vida siempre trae cosas buenas a quien camina con el corazón abierto, y todo lo que haces con sinceridad vuelve para recordarte que vas por buen camino.


@gantillano





domingo, 16 de noviembre de 2025

PARADOJA DEL SER

 


"No se dice:

<Soy una contradicción andante>


Se dice:


Soy el mismo que viene de hace siglos, cuando al mismo tiempo ya soy otro, que aquel que fui hace dos instantes.


Soy mi niño, mi adolescente y mi anciano.


Soy el vínculo que tienen mis aspectos heridos con aquellos que están sanos.


Soy el personaje que interpreto y la vida que lo encarna.


Soy el animal con su instinto salvaje.


Soy el espíritu con su paz y su calma.


En mi conviven todas las versiones, de aquellas que me niegan, hasta aquellas que me llevan a expresarme del alma.


Por mis venas viaja el loco, el asesino, el artista y el sabio. En mi cuerpo llevo a mis ancestros con sus experiencias, sus virtudes y sus resabios.

Por mis adentros corren todos con los que tuve relación y que a su manera han sabido tocar mí corazón.


Soy lo que he vivido y lo que no.


¡Soy el otro y soy yo!


Soy creación y soy creador.


<Soy una paradoja caminando hacia el amor>”



Tomás Cuirolo

“Libera el ser





martes, 28 de octubre de 2025

QUIEN TE ENFADA TE DOMINA




“Quien te enfada, te domina”

-Buda



Cada vez que reaccionas con rabia, alguien más está al volante. No importa cuán inteligente seas, cuán fuerte, cuán despierto: si te arrastran con un insulto, si te sacan de tu centro con una mirada, entonces no eres libre. Eres marioneta. El que te enfada no necesita golpearte. Le basta con tocar el botón que tu no has aprendido a desactivar. Y tú, creyendo que respondes con fuerza, solo demuestras que no te perteneces. El enojo es el grito del ego que no soporta ser tocado. Y mientras sigas reaccion-ando, seguirás siendo propiedad de quien te pr-ovoca. El verdadero poder está en saber que nadie puede tocar lo que tú no entregas.


¿Qué hacer para evitar ser dominado por el enojo? 


1.- Gestiona tus emociones: Aprende a controlar tus emociones en lugar de dejarlas que te controlen a ti. 
2.- Alejarse y tomar distancia: Cuando sientas que el enojo te domina, aléjate de la situación para poder ganar perspectiva. 
3.- Respira y reflexiona: Tómate un momento para respirar profundamente y reflexionar antes de hablar o actuar. 
4.- No te rebajes al nivel del otro: Si alguien te insulta o difama, no le des el gusto de verte afectado. No permitas que personas tóxicas te quiten tu energía. 


@gantillano





lunes, 30 de junio de 2025

LOS OJOS CUENTAN HISTORIAS


Los ojos cuentan historias mucho mejor que las palabras, no saben fingir el brillo, ni el amor, ni ocultar la nostalgia.

No saben tapar el fuego, ni enmascarar sentimientos.

Hay ojos que ríen y otros que lloran sin soltar una lágrima.

Otros tan llenos de emoción y de esperanza.

Hay ojos que son muros impenetrables y otros que son ventanas al alma.

Miradas que cuentan cuentos, cantan canciones, besan y aman.

Miradas que no se pueden sostener frente a otras, miradas que se encuentran y se comparten el alma.

Algunos ojos perdidos en otro lugar, en otro mundo, en un deseo, en una estrella.

Y otros que son raíces y cielo con solo pestañear.

Hay ojos que se van cerrando por el cansancio y otros que se achinan porque están llenos de ganas.

Qué cosa hermosa es reconocer a otros por su mirada, es como un libro abierto que no se puede cerrar.

Qué belleza hay en los ojos que dicen todo sin decir una palabra.


@gantillano

viernes, 8 de octubre de 2021

LA MORALEJA DEL DÍA

 


LA MORALEJA DEL DÍA


Una serpiente comenzó a perseguir una luciérnaga que sólo vivía para brillar. La luciérnaga se detuvo y dijo a la serpiente:


-¿Puedo hacerle tres preguntas?

La serpiente dijo, "Sí".

- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?

La serpiente dijo, "No".

-¿Te hice algo?

La serpiente dijo, "No".

-¿Entonces por qué quieres devorarme?

"La serpiente respondió: "Porque no soporto verte brillar".


Moraleja de la historia...


A menudo, algunas personas no soportan verte brillar, y por eso actúan como serpientes, ¡silenciosas y listas para destruirte!



domingo, 3 de octubre de 2021

EL OPTIMISMO TRÁGICO VS LA POSITIVIDAD TÓXICA

 



¿Qué es el optimismo trágico y por qué puede ser un antídoto contra la positividad tóxica?


Encontrar sentido en medio del caos no consiste en reprimir las emociones negativas.

Durante el último año y medio, a medida que la pandemia ha pasado de ser un hecho aterrador a un evento que altera la vida a largo plazo, nuestros mecanismos de supervivencia han tenido que adaptarse y evolucionar.

Sin embargo, hay diferencias en cómo hemos abordado el tiempo que pasamos en aislamiento.

Para algunos, la positividad fue esencial para hacer frente a la crisis; muchos disfrutaron de la oportunidad de desacelerar y reevaluar, se sintieron agradecidos de tener todavía un trabajo o mantuvieron las cosas buenas en perspectiva (incluso logrando un balance entre educación virtual, trabajo remoto y mantener a la familia a salvo).

Por supuesto, mantenerse optimista y expresar gratitud no son prácticas adversas, pero este optimismo implacable, conocido como "positividad tóImadescribe las emociones negativas como un fracaso o una debilidad.

Además, hay pocas cosas más irritantes que encontrarse con un positivista tóxico cuando estás lidiando con la cruda realidad.

Y no reconocer las dificultades puede tener un efecto perjudicial en nuestra salud mental.

Los recordatorios persistentes para reflexionar sobre "lo bueno que tenemos" en medio de una situación difícil no hacen que la tristeza, el miedo o la ansiedad desaparezcan, muestra una investigación del William and Mary College, en Virginia, EE.UU., y la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica.

En cambio, reprimir las emociones negativas puede hacernos sentir peor.

Hay otro enfoque mental que tiene un encuadre más realista.

El "optimismo trágico" propone que la vida tiene sentido y que hay esperanza, al tiempo que reconoce la existencia de pérdida, dolor y sufrimiento.

"El optimismo trágico es un término medio entre las dificultades y los desafíos nos brindan un momento de aprendizaje". 

Definido por primera vez por el psicólogo austriaco y sobreviviente del Holocausto Viktor Franklen en 1985, el optimismo trágico sostiene que hay espacio para experimentar tanto lo bueno como lo malo, y que podemos crecer a partir de ambos.

Los expertos sugieren que este tipo de filosofía puede ser exactamente la que tenemos que poner en práctica mientras dura la pandemia, y que puede ayudarnos también después.


Encontrar sentido en medio del caos


El optimismo trágico, dice la periodista especializada en psicología y filosofía Emily Esfahani Smith, ofrece una perspectiva sobre la adversidad que ayuda a las personas a sobrellevar las crisis con más resiliencia y crecer como resultado de ellas.

"Reconoce las dificultades, el dolor y el sufrimiento de lo que está sucediendo y, al mismo tiempo, la capacidad de mantener la esperanza", explica.

Una piedra angular de la filosofía es la capacidad de encontrar sentido y propósito en medio de desafíos y contratiempos.

"El sufrimiento es parte de la vida, y la pregunta es: ¿cómo vas a afrontarlo?", dice Esfahani Smith, autora de The Power of Meaning ("El arte de cultivar una vida con sentido", 2017).

"Mucha gente niega o ignora su sufrimiento, y muchas otras personas se sienten completamente abrumadas por él", agrega la escritora.

Ser trágicamente optimistas es un término equilibrado en el que, en lugar de aplastar nuestro espíritu, las dificultades y los desafíos, nos brindan un momento de aprendizaje.

Por ejemplo, replantear el estrés de dar un discurso público como un desafío, en lugar de una amenaza.

Las realidades de la pandemia pueden hacer que encontrar el lado positivo sea una tarea muy difícil, por eso reconocer la pérdida, el dolor y la culpa de nuestras situaciones es tan beneficioso.

La pandemia puede ser una época de aprendizaje, sin ignorar el dolor.

Al comienzo de los confinamientos en Reino Unido la primavera pasada, Jessica Mead, estudiante de doctorado en el Departamento de Psicología de la Universidad de Swansea, trató de medir los cambios en el bienestar entre los ciudadanos.

Naturalmente, los niveles de bienestar se desplomaron como resultado de la pandemia, pero Mead y sus colegas descubrieron que los participantes que mostraron un optimismo trágico enfrentaron de manera más efectiva el trauma de la pandemia.

Los participantes calificaron hasta qué punto estaban de acuerdo con declaraciones como "he aprendido a enfrentarme y adaptarme a lo que sea que me depare la vida" y "acepto lo que no se puede cambiar en mi vida".

Se comprobó que quienes se identificaron más fuertemente con las declaraciones mostraban un optimismo trágico.

Las personas que aceptaron que la vida viene con dificultades y estaban preparadas para ellas, se enfrentaron a los confinamientos de manera más eficaz que las que no lo hicieron.

Mead también descubrió que los optimistas trágicos buscaban cosas como sus relaciones con amigos y familiares para encontrar sentido a la vida.

Ella señala que encontrar sentido en tiempos difíciles es un proceso más profundo que una solución a corto plazo, como jugar videojuegos durante unas horas para desconectarse.

El optimismo trágico puede ser una buena manera de afrontar el trauma de la pandemia.

"Centrarse en el sentido vital puede llevar un poco más de tiempo para desarrollar esa relación con lo que sea que le dé significado a cada uno, pero será mucho más duradero", dice.


Del estrés al crecimiento


Es posible que nuestra mentalidad no solo afecte la forma en que lidiamos con la pandemia en el día a día, sino también en cómo saldremos de ella en los meses venideros.

Algunas personas que experimentan un evento traumático tienen dificultades para sobrellevar la situación y pueden desarrollar trastorno de estrés postraumático (TEPT), una de las principales preocupaciones de muchos profesionales de la salud mental a medida que anticipamos el fin de la pandemia.

Este puede ser el caso de muchos que dependen de la positividad tóxica; alentar a las personas a ser optimistas y agradecidas cuando están pasando por momentos muy difíciles no fomenta el crecimiento al otro lado de la tragedia, dice Mead.

Y si bien la positividad puede, en las cantidades adecuadas, tener beneficios, llevada a los extremos, también puede hacer que las personas se sientan culpables, avergonzadas o en negación de sus verdaderos sentimientos.

Sin embargo, otros encuentran que el trauma les da una nueva oportunidad de vida, una perspectiva alterada conocida como crecimiento postraumático.

El optimismo trágico ayuda a facilitar esto: al aceptar y asimilar los sentimientos angustiosos que la pandemia nos ha impuesto, podemos usarlos para alimentar el desarrollo personal.

Paul Wong, psicólogo y profesor emérito de la Universidad de Trent en Ontario, Canadá, dice que el camino hacia esa transformación puede ser incómodo porque la vida no es fácil.

"Está bien estar solo", dice. "Está bien sentirse mal, está bien sentirse ansioso. Bienvenido al club de los humanos".

La soledad es incómoda, pero también puede ayudarnos a sanar.

Pero en lugar de dejar que estos sentimientos negativos nos abrumen, o ignorarlos por completo, como es habitual en la positividad tóxica, abrazar el optimismo trágico significa hacer un esfuerzo diario por sentirse cómodo con la soledad o la ansiedad.

Podemos aprender que disfrutamos de la soledad, que valoramos mucho la comunidad o descubrir quiénes queremos ser después de la pandemia.

Entonces, aunque puede parecer tentador sonreír y aguantar, tomar la ruta un poco más incómoda de un optimista trágico puede ayudarnos a ver que hay luz al final del túnel, y ayudarnos a respirar hondo mientras la alcanzamos.


Este artículo fue publicado originalmente en BBC Worklife.

Fuente: BBC News Mundo

BBC News | Mundo 28 · 09 · 2021