martes, 3 de diciembre de 2019

ENCENDIDO DE LA CRUZ DEL ÁVILA




El encendido de la Cruz del Ávila es una de esas tradiciones caraqueñas que han simbolizado desde hace 55 años el inicio de las festividades navideñas y del final del año. Muy tristemente, esta tradición de larga data se ha tratado de desvirtuar en los últimos años, encendiendo la cruz en fechas diferente y por razones políticas, pero pese a estos inútiles ataques, su real significado sigue vivo en los corazones de quiene amamos esta ciudad. Así que en este diciembre del 2019 recordamos con cariño y como una forma de mantener viva la memoria, que algunos quieren destruir, el "Encendido de la Cruz del Ávila.

La Cruz del Ávila es una enorme cruz latina de neón que está ubicada en el Cerro Papelón del Parque Nacional El Ávila, que puede ser vista claramente durante la Navidad desde Caracas, Venezuela.

La estructura de la Cruz del Ávila tiene 37 metros de alto y 18 metros de ancho, está ubicada a 1.530 metros sobre el nivel del mar, se enciende tradicionalmente desde el 1 de diciembre de cada año hasta el 6 de enero del siguiente.

La idea de crear una cruz iluminada para representar la época navideña fue de Ottomar Pfersdorff, un ingeniero estadounidense que arribó a Venezuela en los años 1940, y que comenzó a laborar para la Electricidad de Caracas en 1948. Estando inspirado en las festividades decembrinas en Venezuela, decidió crear un ícono representativo de las mismas, así como del servicio eficiente de la EDC.

Sea el encendido de la Cruz del Ávila un momento especial para desearle a todos nuestros amigos felicidad, paz, armonía y salud.



DESDE CARACAS VENEZUELA


¡FELIZ NAVIDAD 2019!




lunes, 2 de diciembre de 2019

LA VERDADERA HISTORIA DEL PAN DE JAMÓN





La verdadera historia del Pan de Jamón
Miro Popic


Muchos creen que el pan de jamón se ha comido toda la vida en Venezuela y no es así.


Es más, aunque les duela a algunos Bolívar no comió pan de jamón. No pudo hacerlo porque en su época simplemente no existía.


Sobre el origen del pan de jamón existen muchas historias (la mayoría equivocadas debido a su carencia de rigor histórico e investigativo): desde su origen colonial y mestizo, hasta la de que fue el invento de un panadero italiano por allá en 1940 quien, en medio de una borrachera decembrina, le dio por confeccionar un cachito gigante.


Lo realmente cierto del origen del pan de jamón, es que no nació en la época colonial ni en el patio trasero de las casas de la época pues no existe registro histórico que lo avale.


No es entonces, una receta que se ha legado de generación en generación y que haya sufrido los cambios propios de su paso por el tiempo.


Es una creación de comienzos del Siglo XX, que poco a poco se 
fue transformando en una costumbre navideña hasta hacerse imprescindible cada diciembre.

Por si no lo saben, el pan de jamón es exclusivo de nuestro país, se inventó aquí, se come sólo aquí y lleva el sello de nuestra identidad.


Me pasé dos años investigando sobre su origen y al fin todo quedó plasmado en “El Libro del Pan de Jamón”, actualmente agotado, publicado hace casi 30 años y del que todavía estoy esperando los derechos de autor que nunca me pagaron.


El pan con jamón, así lo llamaban al principio, se inventó en 1905 en la Panadería “Ramella”, que quedaba en la esquina de Gradillas y originalmente llevaba sólo jamón.


Se hacía con masa de pan sobado que se rellenaba con los restos del jamón de coleto que se planchaba luego de dejarlo remojando en 
una preparación que incluía vinos, clavos, piñas, canela, papelón, etc. Luego, las panaderías de la competencia, que eran muchas, imitaron esta creación y le fueron agregando pasas y aceitunas.


“Fue Ramella la que comenzó con el pan de jamón y luego siguieron las otras panaderías -me dijo don Luis Morales en 1982, cuando todavía era secretario de la Asociación de Industriales de Panadería, que él había fundado en 1955-. Este pan se hacía con jamón “Ferry”, que venía forrado en una capa que llamábamos “chapapote”. Después de los años 40 el pan de jamón comenzó a hacerse con jamón en lonja. Pero ya no era el mismo, ni la masa ni el relleno. Ahora todo es más industrial, tiene menos sabor, antes se hacía con verdadero arte”.


Otra panadería famosa era la “Solís” de F. Banchs & C.A., y algunos creen que fue allí donde se elaboró por primera vez y quien lo hizo fue el viejo Francisco Banchs, de origen catalán, llegado a Venezuela en 1890. Pero no es así. 



“Mi abuelo llegó de España en 1890 – me confesó su nieto, el Dr. Francisco Banchs- y era de profesión panadero, pero él no inventó el pan de jamón. Es más, en España no se conocía en esa época”.






Panadería Solís

En la panadería de “Solís” comenzó a fabricarse a principios de siglo, pero no fuimos nosotros quienes lo inventamos, ya otra panadería lo había hecho antes, debe haber sido “Ramella”, como usted dice. Se hacía con jamón “Ferrys” y se picaba en cuadritos de un centímetro.



“Recuerdo muy bien porque yo era el encargado de cortarlo y pesarlo, yo era el pesador. Al pan de Bs. 1 se le ponían 30 gramos de jamón y 5 gramos de pasas, al de Bs. 2, 60 gramos de jamón y 10 gramos de pasas, y al de Bs.4, 120 gramos de jamón y 20 gramos de pasas. Eran panes por encargo”.

“Recuerdo que todos los 24 de diciembre, entre las 4 y las 7 de la noche, la panadería se llenaba de gente buscando el pan de jamón. Hubo un año que cayó un tremendo palo de agua y muchos panes se nos quedaron fríos”.


Normalmente las grandes recetas han nacido en las cocinas hogareñas y de allí han pasado a la cocina pública, a los restaurantes. Con el pan de jamón ocurre lo contrario. Desde sus orígenes fue un producto industrial que se transformó en tradición navideña.

La mayoría de la población se alimentaba con poco y solo en diciembre se daban el gusto de comer algo sabroso o de preparar las trabajosas hallacas.

El pan de jamón ha sufrido últimamente algunas alteraciones que 
van más allá de la receta original. Ciertas panaderías en vez de jamón de cerdo utilizan pavo, lo que es muy respetable en caso de aquellos que por cuestiones religiosas o prescripciones médicas, no pueden comer cochino.

Otros preparan versiones con masa de hojaldre, rica en mantequilla y más quebradiza.

También algunos lo hacen vegetariano.


He comido también panes rellenos con salmón ahumado, pero eso 
es ya otra cosa.

Para darle brillo, se pinta con huevo. Por mi parte, le pongo un melado de papelón cuando está dorándose en el horno. Le da ese toque dulzón que tanto nos gusta.


La primera prueba de que en Caracas existía el pan de jamón, la encontramos en el Nº 1826 del periódico “El Constitucional”, del 21 de diciembre de 1906, en un aviso a 3 columnas que dice: “Pan con jamón. Especialidades de la casa para los días de Pascuas, a 2, 4, 6, 8 reales, etc. Panadería de Sociedad Montaubán & C.A.”

No es sino a partir de los años ochenta, con la publicación de las primeras recetas en revistas y periódicos, que el pan de jamón comienza a hacerse en casa. En verdad no tenemos costumbre de preparar el pan en el hogar, salvo algunas familias andinas. Es más fácil adquirirlo en la panadería de la esquina.


Pero poco a poco esto ha ido cambiando y cada día son más los que se atreven a enharinarse las manos, entrarle de lleno a la cocina y hornearlo en casa justo el mismo día de la fiesta, para comerlo bien calentito, que sabe a gloria.



“…el pan de jamón es el único pan venezolano que recorre la fibra social de nuestro país, es decir desde las clases más pudientes hasta las más desposeídas o menos favorecidas comen pan de jamón en navidad, unos más costosos otros más económicos, pero todos los venezolanos comemos este pan en navidad, y así como recorre de arriba hacia abajo y se devuelve de abajo hacia arriba la fibra social, también atraviesa geográficamente de norte a sur y de este a oeste nuestro hermoso país, ese hecho en si mismo convierte al pan de jamón en un identificador de nosotros los venezolanos como pueblo, culturalmente el pan de jamón nos une en torno a una patria, a una nación con la que nos identificamos y de la cual nos sentimos orgullosos…”.





“A CARACAS LLEGÓ PACHECO”





“Llegó el Pacheco” es una de esas frases clásicas que decimos los caraqueños cuando pega el frio. Seguramente alguna vez nos hemos preguntado del porque y de donde viene la costumbre de usar esta frase.

“Pacheco” tiene su origen en un floricultor galipanero que vivía en el Parque Nacional El Ávila, accidentes geográficos que se separa el valle caraqueño de la costa de Vargas. En la “Caracas de los techos rojos”, todos los diciembres el señor Pacheco llegaba a la Plaza Bolívar de Caracas huyendo del tremendo frío que pegaba en las montañas del Ávila.

Llegaba a la Ciudad por el Camino de los Españoles y entraba por la Puerta de Caracas en La Pastora, vendía sus flores frente a la famosa Iglesia de esa zona y descansaba de su difícil viaje, de esta manera la gente comenzó a asociar la llegada del vendedor de flores con la época más fría, desde Noviembre hasta Enero. Estas flores que solamente crecían en la montaña en esas épocas de frío

Cuando llegaba el señor se escuchaban los gritos “Llegó Pacheco!, Llegó El Fríoooo, Los Claveles de Galipán por 1 Centavo”. Este señor con el paso de los años se fue haciendo muy popular y muy querido.

Los caraqueños al ver a este hombre exclamaban “Allí viene Pacheco”, “Bajó Pacheco” o “Llegó Pacheco”, de esta forma sabían que las temperaturas estaban bajando en la montaña y que también bajarían a los pocos días en Caracas. La llegada del Pacheco era sinónimo de que se acercaba la Navidad.

Un año al llegar noviembre el señor no bajó a la ciudad y cuenta la historia que ese fin de año casi no hizo frío  Los habitantes de la ciudad decían “No vino Pacheco y tampoco vino el frío  Entonces se empezó a asociar pacheco con el frío y de ahí es que viene ese famoso dicho de “qué pacheco”.

Sin Duda el Cerro el Ávila es un lugar mágico, lleno de mitos y cuentos, quizás “Llegó Pacheco” sea la más arraigada entre los habitantes de la Ciudad de Caracas. Lo que es definitivo es que cada vez se ausenta el frio o bajas temperaturas en nuestra capital, duran muy pocos días. La Temperatura mas Baja registrada en Caracas fue de 8°C en un Enero.

El clima de Caracas es cálido de tipo intertropical de montaña con precipitaciones que varían entre los 900 y 1300 mm anuales, en la propia ciudad, y hasta los 2000 mm en algunas partes de la cordillera; la temperatura media anual es de 22,5 °C, siendo la media del mes más frío (enero) de 21 °C y la media del mes más cálido (mayo) de 24 °C, lo que da una amplitud térmica anual escasa, de sólo 3 °C. En los meses de diciembre, enero y febrero aparecen abundantes nieblas, además de un repentino descenso de temperaturas nocturnas que llegan a bajar hasta los 12 °C o algo menos. Además, las temperaturas nocturnas en cualquier época del año no suelen superar los 20 °C.

Señores “A Caracas llegó Pacheco”



domingo, 1 de diciembre de 2019

¡AYYYY... LUNES!



PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO





Señor, ayúdame a estar vigilante
y no dejarme confundir
con el ruido del mundo...
quiero estar atento y preparado
para el momento de tu llegada.
Preparar mi alma y mi corazón con la
oración, para mantener viva
mi fe y mi esperanza
y hacer de mi un hombre nuevo
según sea tu voluntad.

Amén.

QUE NADA TE TURBE




Nada te turbe,

Nada te espante,

Todo se pasa,
Dios no se muda,

La paciencia
Todo lo alcanza;
Quien a Dios tiene
Nada le falta:
Sólo Dios basta.

Eleva el pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
Nada te turbe.

A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga,
Nada te espante.

¿Ves la gloria del mundo?
Es gloria vana;
nada tiene de estable,
Todo se pasa.

Aspira a lo celeste,
que siempre dura;
fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.

Ámala cual merece
Bondad inmensa;
pero no hay amor fino
Sin la paciencia.

Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
Todo lo alcanza.

Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
Quien a Dios tiene.

Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios su tesoro,
Nada le falta.

Id, pues, bienes del mundo;
id, dichas vanas,
aunque todo lo pierda,
Sólo Dios basta.



Santa Teresa de Ávila

AQUÍ ESTOY