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miércoles, 24 de diciembre de 2025

GRACIAS




Hoy, Nochebuena, tenemos, de manera especial y como centro de nuestra familia a Jesucristo, nuestro Señor.

Vamos a encender un cirio en medio de la mesa para que ese cirio nos haga pensar en Jesús y vamos a darle gracias a Dios por habernos enviado a su Hijo Jesucristo.

Gracias Padre, que nos amaste tanto que nos diste a tu Hijo.
Señor, te damos gracias.

Gracias Jesús por haberte hecho niño para salvarnos.
Señor, te damos gracias.

Gracias Jesús, por haber traído al mundo el amor de Dios.
Señor, te damos gracias.

Señor Jesús, Tú viniste a decirnos que Dios nos ama y que nosotros debemos amar a los demás.
Señor, te damos gracias.

Señor Jesús, Tú viniste a decirnos que da más alegría el dar que el recibir,
Señor, te damos gracias.

Señor Jesús, Tú viniste a decirnos que lo que hacemos a los demás te lo hacemos a Ti.
Señor, te damos gracias.

Gracias María, por haber aceptado ser la Madre de Jesús.
María, te damos gracias.

Gracias San José, por cuidar de Jesús y María.
San José, te damos gracias.

Gracias Padre por esta Noche de Paz, Noche de Amor, que Tú nos has dado al darnos a tu Hijo, te pedimos que nos bendigas, que bendigas estos alimentos que dados por tu bondad vamos a tomar, y bendigas las manos que los prepararon, por Cristo Nuestro Señor,

Amén.



Oración de la familia ante el Nacimiento en la Nochebuena 

Querido Padre, Dios del cielo y de la tierra:

En esta noche santa te queremos dar gracias por tanto amor. Gracias por nuestra familia y por nuestro hogar. Gracias por las 
personas que trabajan con nosotros.

Bendícenos en este día tan especial en el que esperamos el nacimiento de tu Hijo. Ayúdanos a preparar nuestros corazones para recibir al Niño Jesús con amor, con alegría y esperanza. Estamos aquí reunidos para adorarlo y darle gracias por venir a nuestro mundo a llenar nuestras vidas.

Hoy al contemplar el pesebre recordamos especialmente a las familias que no tienen techo, alimento y comodidad. Te pedimos por ellas para que la Virgen y San José les ayuden a encontrar un cálido hogar.

Padre bueno, te pedimos que el Niño Jesús nazca también en nuestros corazones para que podamos regalarle a otros el amor que Tu nos muestras día a día. Ayúdanos a reflejar con nuestra vida tu abundante misericordia.
Que junto con tus Ángeles y Arcángeles vivamos siempre alabándote y glorificándote.

(En este momento alguien de la familia pone al Niño Jesús en el pesebre o si ya esta allí se coloca un pequeño cirio o velita delante de El).


Santísima Virgen Maria, gracias por aceptar ser la Madre de Jesús y Madre nuestra, gracias por tu amor y protección. Sabemos que dia a dia intercedes por nosotros y por nuestras intenciones, gracias Madre.

Querido San José, gracias por ser padre y protector del Niño Jesús, te pedimos que ruegues a Dios por nosotros para que seamos una familia unida en el amor y podamos ser ejemplo de paz y reconciliación para los demás.
Amén

Rezar: 1 Padre Nuestro, 1 Ave Maria, 1 Gloria




Padre Celestial, gracias por enviar a Tu Hijo Jesús a la tierra. No sólo celebramos su nacimiento en un pesebre, sino también la razón de Su venida – Su muerte en la cruz. Te damos gracias por proveer vida eterna a cada uno de los que aceptan Su regalo de salvación.

Padre, te doy gracias por mi familia. La vida no es siempre fácil para nosotros, pero sabemos que Tú siempre estás con nosotros. Como dice Tu Palabra, Tú nunca nos dejarás ni nos abandonarás. Gracias por el amor que nos mantiene unidos y por siempre satisfacer nuestras necesidades. Acércanos más en el año por venir. Te amamos y deseamos que nuestra celebración hoy sea memorable. En el nombre de Jesús, Amén.





sábado, 25 de julio de 2020

NUESTRA SEÑORA DE CARACAS





Nuestra Señora de Caracas
Esta es la imagen a la que se refiere don Aristides Rojas,
que estuvo colocada en la esquina de la Catedral Metropolitana
y luego trasladada al Museo.
Colección de la Galería de Arte Nacional


Cuando Arístides Rojas escribió sus Leyendas Históricas de Venezuela y la Crónica de Caracas, lo hacía para un público conocedor; las familias de Caracas eran las mismas que las del siglo XVIII y los padres y abuelos de sus lectores habían vivido la Guerra de Independencia. Lo que hizo Rojas fue darle una base documental a las historias conocidas. Su trabajo es producto de la investigación histórica y no copia de viejas consejas familiares. Los escribidores de viejas crónicas del siglo XX escribían para forasteros recién llegados a Caracas, sea del interior de la República o desde Europa y América Latina.

Ahora, de la Leyendas Históricas de Venezuela (OCI, Caracas, 1972), tomo la explicación que nos da Arístides Rojas del cuadro de Nuestra Señora de Caracas que ilustra este artículo y al final presento otra versión de la advocación creada por el Obispo Diego Antonio Diez Madroñero para dotar a Caracas de una patrona.


“Creada la Virgen ¿cómo figuraría en el lienzo o en la escultura, para que fuese reverenciada de los fieles y reconocida de las generaciones? Desde luego era necesario que descollaran al lado de la Virgen algunos de los patronos venerados en la ciudad, y que aquélla sintetizara a Caracas en sus diversas épocas. ¿Cómo hacer esto? Opinaban unos por colocar en el retablo que representara a Nuestra Señora, a San Sebastián, a San Mauricio, a San Pablo y a San Jorge, como primitivos abogados de Caracas en sus primeras necesidades; opinaban otros por darle cabida solamente a las santas y sabios doctores de la Iglesia. En esta situación estaban las cosas, cuando el Obispo invita a los devotos y devotas de Caracas, y presentándoles la cuestión en la sala de su palacio, les obliga a escoger el cortejo que debía acompañar a la Virgen bajo la nueva advocación de Nuestra Señora Mariana de Caracas. Debían figurar en el cuadro la ciudad de Caracas, el escudo de armas concedido por Felipe II y reformado por Carlos III, y los patronos y patronas que en diversas épocas la habían favorecido.
Después de una discreta y prolongada discusión, hubieron de triunfar al fin las mujeres sobre los hombres, haciendo que el Obispo aceptara, entre los cuatro personajes que debían acompañar a la Virgen, a tres santas de las protectoras de Caracas, y el asunto del retablo quedó decretado de la siguiente manera: arriba, en las nubes,, descollaría la Virgen coronada por dos ángeles; a la derecha de María, Santa Ana, su madre, patrona de la Metropolitana de Caracas; y después el Apóstol Santiago, patrono de la ciudad. A la izquierda de la Virgen, estarían Santa Rosa de Lima y Santa Rosalía; la primera, como representante de los estudios eclesiásticos, al fundarse, bajo su advocación, el Seminario de Santa Rosa en 1673; y la segunda, como abogada contra la peste, por haber salvado de ella a la capital en 1696. En derredor de este grupo se colocarían los ángeles de la corte celestial que celebran a María, debiendo llevar en las manos cintas en que estuvieran los diversos versículos de las letanías. Y para para representar a la antigua Caracas, en medio de los ángeles debía aparecer un querubín que presentase a la Reina de los Cielos el escudo de armas concedido por Felipe II a la Caracas de 1591.Consistía éste, como hemos dicho alguna vez, en un a venera que sostenía un león rampante coronado, en la cual figuraba la cruz de Santiago.
Arriba de todas la figuras colocaría el lema que dice: Ave María Santísima, para recordar la concesión hecha por Carlos III a la ciudad en 1763, mientras que abajo estaría Caracas con la fisonomía que ostentaba en esta época.
Diversos pintores dieron a luz sus obras, y fueron aceptadas. El primer retablo, cuyo destino ignoramos, estuvo en la capilla de la Caridad, contigua al derribado templo de San Pablo. El segundo fue colocado en la esquina de la Metropolitana, y está hoy en el Museo”


Luego del fallecimiento del Obispo Diego Diez Madroñero (1769), la devoción por Nuestra Señora de Caracas se fue debilitando. Su sucesor, Mariano Martí, trató de revivirla sin ningún éxito, y poco a poco se fue desvaneciendo. Los cuadros permanecieron en donde habían sido colocados hasta la persecución religiosa desatada por Antonio Guzmán Blanco. Como apunta Arístides Rojas, la que estaba expuesta en la esquina de la Metropolitana (esquina de La Torre) pasó al Museo Nacional y hoy puede ser admirada en la Galería de Arte Nacional, en la Av. México.

LA OTRA VERSIÓN

Hay otra pintura que perteneció al Ayuntamiento y que aún existe, pero, luego de siglos de abandono y descuido, permaneció roída de alimañas hasta que en 1953 fue repintado burdamente, al gusto de de los perezjimenistas, que no apreciaban el arte colonial. Hoy se puede ver en el Concejo del Municipio Libertador (esquina de Las Monjas, Caracas).

¿Qué observamos en el cuadro, además de la simbología religiosa? Pues la ciudad de Caracas como lucía en la segunda mitad del siglo XVIII, vista desde el oeste. Al centro, está la Plaza Mayor con las canastillas para el mercado construidas por órdenes del gobernador Ricardos; al frente, la Catedral con su torre bien alta. Frente a la plaza, a la derecha del espectador, se ve la cuadra donde estaban el palacio del obispo (hoy Palacio Arzobispal) y en la esquina, con una pequeña cúpula, la Universidad. Al fondo, la torre pertenecía a la Iglesia de la Candelaria y la que está cerca de la Catedral correspondía a la de San Mauricio (hoy Santa Capilla).





Nuestra Señora de Caracas. Óleo sobre tela pegada a tabla.
Escuela de los Landaeta. Circa 1775
Colección Fundación John Boulton, Caracas


Aquí vemos a Nuestra Señora de Caracas, sin la corte de patronos, pero con un significado más interesante: María está acompañada del Padre Eterno y por detrás de las nubes hay una escala al cielo. En la cinta que pende de la cruz de seis brazos se lee: Consolatrix caracensis. No aparece el escudo de Caracas, pero la ciudad se aprecia de norte a sur, sin mucha nitidez en la representación de la edificaciones, podemos ver al centro la Catedral; hacia el fondo una torre que corresponde a la Ermita de San Pablo; a la extrema derecha el cerro El Calvario con su capilla. En primer plano la Iglesia de Altagracia, y entre ésta y la torre de la catedral, se ve la de san Mauricio. Hacia la izquierda está la torre de la Iglesia de la Candelaria. Este cuadro se puede apreciar en el Museo  de la Fundación John Boulton al lado del Panteón Nacional, donde también se aloja la colección de antigüedades de Aristides Rojas.








Fuente: http://lecturas-yantares-placeres.blogspot.com/2012/07/nuestra-senora-de-caracas.html

jueves, 16 de julio de 2020

DÍA DE LA VIRGEN DEL CARMEN




Como todo 16 de Julio de cada año hoy se celebra en Venezuela según el Santoral Católico el día de la Virgen del Carmen.

Esta advocación mariana es altamente milagrosa. Cada año muchos devotos han compartido sus experiencias en momentos de gran dificultad. En Venezuela es la patrona del ejército. Ahora cuando la población se ha convertido en un ejército que salvaguarda su nación, es propicio entornar una hermosa oración petitoria de luz, justicia y libertad.

“Soberana Virgen del Carmen, Madre común de todos tus fieles, alcánzanos a los venezolanos con tu Santo Escapulario, que vivamos dignamente todos los días de nuestro andar por este mundo, que seamos protegidos bajo tu manto maternal, sácanos de cualquier infortunio con tu poderosa intercesión, cómo lo has prometido a tus amados hijos. ¡Oh dulcísima María! Defensa en los peligros, prenda de tu amor singular, y pacto de eterna alianza con tus hijos, aboga por Venezuela y su población para que llenos de tu Santa Luz seamos guiados y reconfortados en ti. Que nunca, pues, se rompa este pacto, ¡oh Madre  querida!; y en prueba de nuestra fidelidad perpetua, ofrecemos esta tierra de gracia, Venezuela, y consagramos en este día sus espacios, población y vida; y pues somos de ti, guárdanos y defiéndenos como cosa y posesión tuya. Amén.”


@gantillano


martes, 28 de abril de 2020

¡DANOS LA VICTORIA!





Para los buenos guerreros

SALMO 60


Dios mío,
tú te enojaste,
te alejaste de nosotros
y nos destruiste.

¡Ahora vuelve a ayudarnos!

Sacudiste la tierra,
y se llenó de grietas;

¡sánala, porque se desmorona!

Nos has dado
pruebas muy duras;
nos has dado a beber un vino
que nos hace tropezar.

Nosotros te somos fieles:

¡respóndenos!
¡Sálvanos con tu poder!
¡Dinos qué debemos hacer
para escapar de las flechas!
Así este pueblo que amas
quedará a salvo.

Desde tu templo has declarado:
«Cuando yo triunfe
repartiré entre mi pueblo
las tierras de Siquem
y las del valle de Sucot.

Las tierras de Galaad son mías;
al norte están las tribus de José
para proteger a mi pueblo,
y en Judá he puesto al rey
.
Los de Moab son mis esclavos,
Edom es mi propiedad,
y en territorio filisteo
lanzo gritos de victoria».

¿Quién quiere llevarme
hasta la ciudad con muros?
¿Quién quiere enseñarme
el camino que lleva a Edom?

¡Tú, Dios mío,
te has alejado de nosotros
y ya no sales a pelear
al frente de nuestros ejércitos!

La ayuda humana resulta inútil;
¡ayúdanos a vencer al enemigo!

Dios nuestro, tú los vencerás;
¡con tu ayuda saldremos victoriosos!



David compuso este himno para que sirviera de enseñanza. Lo compuso cuando luchó contra los arameos que vivían en la región noroeste de Mesopotamia y en la parte central de Siria. En esa ocasión Joab regresó y venció a doce mil edomitas en el Valle de la Sal.




domingo, 5 de abril de 2020

DOMINGO DE RAMOS





"Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos, y les dijo: entrad en la aldea y luego que entréis en ella, hallareis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo. Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decir que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá. Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron. Y unos de los que estaban ahí les dijeron: ¿Qué hacen desatando el pollino? Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado; y los dejaron ir. Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él. También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por el camino. Y los que iban delante y los que venían detrás daban voces, diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito el reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosanna en las alturas! Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce"


Mateo 21, 1-11.


Jesús entró a la ciudad de Jerusalén, que era la ciudad más importante y la capital de su nación, y mucha gente, niños y adultos, lo acompañaron y recibieron como a un rey con palmas y ramos gritándole “hosanna” que significa “Viva”. La gente de la ciudad preguntaba ¿quién es éste? y les respondían: “Es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea”. Esta fue su entrada triunfal.

La muchedumbre que lo seguía estaba formada por hombres, mujeres y niños, cada uno con su nombre, su ocupación, sus cosas buenas y malas, y con el mismo interés de seguir a Jesús. Algunas de estas personas habían estado presentes en los milagros de Jesús y habían escuchado sus parábolas. Esto los llevó a alabarlo con palmas en las manos cuando entró en Jerusalén.

Fueron muchos los que siguieron a Cristo en este momento de triunfo, pero fueron pocos los que lo acompañaron en su pasión y muerte.

Mientras esto sucedía, los sacerdotes judíos buscaban pretextos para meterlo en la cárcel, pues les dio miedo al ver cómo la gente lo amaba cada vez más y como lo habían aclamado al entrar a Jerusalén.

Significado

El Domingo de Ramos es una oportunidad para proclamar a Jesús como el rey y centro de nuestras vidas. Debemos parecernos a esa gente de Jerusalén que se entusiasmó por seguir a Cristo. Decir “que viva mi Cristo, que viva mi rey...” Es un día en el que le podemos decir a Cristo que nosotros también queremos seguirlo, 
aunque tengamos que sufrir o morir por Él. Que queremos que sea el rey de nuestra vida, de nuestra familia, de nuestra patria y del mundo entero. Queremos que sea nuestro amigo en todos los momentos.

La Misa del Domingo de Ramos

La Misa se inicia con la procesión de las palmas. Nosotros recibimos las palmas y decimos o cantamos “Bendito el que viene en el nombre del Señor”. El sacerdote bendice las palmas y dirige la procesión. Luego se comienza la Misa. Se lee el Evangelio de la Pasión de Cristo.

Al terminar la Misa, nos llevamos las palmas benditas a nuestro hogar. Se acostumbra colocarlas detrás de las puertas en forma de cruz. Esto nos debe recordar que Jesús es nuestro rey y que debemos siempre darle la bienvenida en nuestro hogar. Es importante no hacer de esta costumbre una superstición pensando que por tener nuestra palma, no van a entrar ladrones a nuestros hogares y que nos vamos a librar de la mala suerte.

Oración para poner las palmas benditas en el hogar:

Bendice Señor nuestro hogar.
Que tu Hijo Jesús y la Virgen María reinen en él.
Por tu intercesión danos paz, amor y respeto,
para que respetándonos y amándonos
los sepamos honrar en nuestra vida familiar,
Sé tú, el Rey en nuestro hogar.

Amén.



miércoles, 26 de febrero de 2020

MIÉRCOLES DE CENIZA, INICIO DE LA CUARESMA




La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.

Antiguamente, los judíos acostumbraban a cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.

En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.

En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.

Estas cenizas se elaboran a partir de la quema de los ramos del Domingo de Ramos del año anterior, y son bendecidas y colocadas sobre la cabeza o la frente de los fieles como signo de la caducidad de la condición humana; como signo penitencial, ya usado desde el Antiguo Testamento; y como signo de conversión, que debe ser la nota dominante durante toda la Cuaresma. 

La imposición de la ceniza es realizada por el sacerdote sobre los fieles. El sacerdote puede hacer una cruz con la ceniza en la frente de los fieles o dejar caer un poco de ceniza en su cabeza. Mientras lo hace puede emplear una de las siguientes frases extraídas de las Escrituras: “Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida” (Gén. 3:19) “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás” (Mc. 1:15) “Conviértete y cree en el Evangelio” (Mc. 1:15).

La imposición de la ceniza es una constumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo. Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.

La ceniza no es un rito mágico, no nos quita nuestros pecados. Es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo de conversión. La ceniza es un símbolo de Cuaresma, es decir de un tiempo de oración, penitencia y ayuno, de conversión del corazón.

Comenzamos el camino de la Cuaresma con el objetivo de acompañar a Jesús desde su desierto hasta el día de su triunfo, que es el Domingo de Resurrección. Debe ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar como es nuestro comportamiento con todos los seres que nos rodean. En estos momentos, al refelexionar sobre nuestra vida, debemos asemejarla, de ahora en adelante, en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor.
 

martes, 14 de enero de 2020

ORACION A LA DIVINA PASTORA




Oración a la Divina Pastora


Virgen Santísima, que en nuestra historia has manifestado muchas veces tu benevolencia y amor por este pueblo; te pedimos que no nos abandones en este momento. Nuestro Señor Jesucristo ha querido, quizás, darnos una buena lección debido a nuestras infidelidades, por no haber sabido aprovechar los dones que nos dió en esta tierra venezolana de una naturaleza tan fértil y rica, de una población inteligente, trabajadora y generosa, y por no haber ayudado debidamente a los más necesitados y no haber vivido limpiamente nuestra fé Cristiana. Ayúdanos, Dulce Divina Pastora, a aprender la lección y dános a todos la claridad de la mente para conocer y evitar el peligro, así como la fuerza para superar democráticamente este momento difícil. Consíguenos el Don de la Paz, de la reconciliación, de la conversión y dános la alegría de recuperar la libertad. Amén.




El Cardenal Castillo Lara en tiempos de Pérez Jiménez dio esta oración a los fieles y 8 días después salió el dictador, difúndela y hazla con mucha fé en estos tiempos cruciales.

domingo, 22 de diciembre de 2019

CUARTO DOMINGO DE ADVIERTO



Encendemos, Señor, esta cuarta luz,
reafirmando nuestro deseo
de llegar limpios y puros
a tu gran día.

Oh Dios, restáuranos;
que brille tu rostro y nos salve.

Te necesitamos Cristo,
Luz viva y verdadera,
para aclarar e iluminar
los caminos que a ti nos conducen.

Enciende Señor,
las lamparas que te esperan
cargadas del aceite
de nuestras mejores obras.

Que te alumbremos, como María,
aurora del sol naciente,
en nuestras palabras y obras
para la luz del mundo
y de nuestros hermanos. 
Para que así sea,
Luz de Luz,
Dios verdadero

Derrama Señor,
tu gracia sobre nosotros,
que, por el anuncio del ángel,
hemos conocido
la encarnación de tu Hijo,
para que lleguemos
por su pasión y su cruz
a la gloria de la resurrección.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Amén

domingo, 15 de diciembre de 2019

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO



Encendemos Señor esta tercera luz,
más cercanos ya a la noche
de la Luz mayor.

Queremos dar testimonio
de tu Luz, Señor
 como hizo Juan el Bautista.
No somos nosotros la Luz,
pero si los testigos
de la Luz verdadera
venida a este mundo.

Deseamos, Señor,
con esta tercera Luz
que encendemos,
que el fuego de tu espíritu
encienda nuestros corazones
y los convierta en
luminarias para los demás.

Amén

martes, 19 de marzo de 2019

ORACIÓN A SAN JOSÉ




San José, casto esposo de la Virgen María
intercede para obtenerme el don de la pureza.

Tú que, a pesar de tus inseguridades personales
supiste aceptar dócilmente el Plan de Dios
tan pronto supiste de él,
ayúdame a tener esa misma actitud para responder
siempre y en todo lugar, a lo que el Señor me pida.

Varón prudente
que no te apegas a las seguridades humanas
sino que siempre estuviste
abierto a responder a lo inesperado
obtenme el auxilio del Divino Espíritu
para que viva yo también
en prudente desasimiento de las seguridades terrenales.

Modelo de celo, de trabajo constante,
de fidelidad silenciosa, de paternal solicitud,
obtenme esas bendiciones,
para que pueda crecer cada día más en ellas
y así asemejarme día a día
al modelo de la plena humanidad:

EL SEÑOR JESÚS.






DÍA DE SAN JOSÉ EN VENEZUELA






Venezuela celebra el 19 de marzo, día de San José Obrero, patrón de los carpinteros, ingenieros y trabajadores en general, modelo de padre y esposo, patrón de la Iglesia universal.
Según la historia, a San José Dios le encomendó la inmensa responsabilidad y privilegio de ser esposo de la Virgen María y custodio de la Sagrada Familia. Es por eso el santo que más cerca esta de Jesús y de la Santísima Virgen María.
No era padre natural de Jesús (Quién fue engendrado en el vientre virginal de la Santísima Virgen María por obra del Espíritu Santo y es Hijo de Dios) pero José lo adoptó y Jesús lo respetó como un buen hijo ante su padre.
Es llamado "El Santo del Silencio" pues no se conoce palabras expresadas por él, tan solo se conoce acerca de sus obras, sus actos de fe, amor y de protección como padre responsable del bienestar de su amadísima esposa y de su excepcional Hijo. José fue "santo" desde antes de los desposorios. Un "escogido" de Dios. Desde el principio recibió la gracia de discernir los mandatos del Señor. El Papa Pío IX nombró a San José, en 1847,”Patrono de la Iglesia Universal”.
En el ámbito nacional, diversas manifestaciones culturales que forman parte del legado histórico hacen honor a este santo, que por años ha formado parte de la idiosincrasia de los y las venezolanas. Este santo es celebrado en San José de Siquisique desde su fundación, al igual que lo hacen en ciudades como: Maracay, Machiques, San José de Barlovento, Elorza y muchos otros sitios y caseríos de Venezuela.
Una de las fiestas más tradicionales corresponde a la parroquia de Elorza en el estado Apure y se realiza el día 19 de Marzo en honor al patrón San José. En los festejos se resalta la cultura local y la idiosincrasia de los habitantes de los llanos apureños. La fiesta es reconocida en el ámbito nacional e internacional y en ellas destaca la música que tiene composiciones propias del lugar. Cada calle está identificada por el nombre de un artista folclórico venezolano.
En Maracay en el estado Aragua, se celebra el Día de San José, patrono de esta ciudad, de los obreros, así como de numerosas congregaciones religiosas, quien fue esposo de María y padre adoptivo de Jesús.
En conmemoración a esta fecha en la ciudad de Maracay se realizan las Ferias de San José, la cual comprende, actividades como la misa rociera de San José, la elección de la reina y mini reina, actos deportivos, culturales, agrarios, eventos taurinos, presentación de artistas, desfiles, entre otras actividades que forman parte del acervo cultural de los maracayeros y las maracayeras.
La Iglesia Católica en Venezuela, así como en el resto del país, celebra el día de San José, el patriarca, el padre adoptivo de Jesús.





miércoles, 6 de marzo de 2019

TIEMPO DE CONVERSIÓN





“Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida”
(Gén. 3:19)

“Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás”
(Mc. 1:15)

“Conviértete y cree en el Evangelio”
(Mc. 1:15).


MIÉRCOLES DE CENIZA, INICIÓ DE LA CUARESMA





La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.

Antiguamente, los judíos acostumbraban a cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.

En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.

En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.

Estas cenizas se elaboran a partir de la quema de los ramos del Domingo de Ramos del año anterior, y son bendecidas y colocadas sobre la cabeza o la frente de los fieles como signo de la caducidad de la condición humana; como signo penitencial, ya usado desde el Antiguo Testamento; y como signo de conversión, que debe ser la nota dominante durante toda la Cuaresma. La imposición de la ceniza es realizada por el sacerdote sobre los fieles. El sacerdote puede hacer una cruz con la ceniza en la frente de los fieles o dejar caer un poco de ceniza en su cabeza. Mientras lo hace puede emplear una de las siguientes frases extraídas de las Escrituras: “Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida” (Gén. 3:19) “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás” (Mc. 1:15) “Conviértete y cree en el Evangelio” (Mc. 1:15).

La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo. Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.

La ceniza no es un rito mágico, no nos quita nuestros pecados. Es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo de conversión. La ceniza es un símbolo de Cuaresma, es decir de un tiempo de oración, penitencia y ayuno, de conversión del corazón.

Comenzamos el camino de la Cuaresma con el objetivo de acompañar a Jesús desde su desierto hasta el día de su triunfo, que es el Domingo de Resurrección. Debe ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar como es nuestro comportamiento con todos los seres que nos rodean. En estos momentos, al reflexionar sobre nuestra vida, debemos asemejarla, de ahora en adelante, en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor.